Tarek William Saab presenta su renuncia como fiscal general de Venezuela

Los altos cargos de justicia en Venezuela dieron un giro inesperado este miércoles: el fiscal general de la República, Tarek William Saab, y el defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz Angulo, presentaron formalmente sus renuncias ante la Asamblea Nacional —órgano legislativo controlado por el chavismo—, en un contexto de importantes cambios políticos en el país. Ambos funcionarios habían sido ratificados en sus cargos en octubre de 2024 para un periodo de siete años, hasta 2031.
La dimisión de Saab y Ruiz ocurre en medio de la discusión y aplicación de una Ley de Amnistía aprobada por el Parlamento, que busca beneficiar a presos políticos desde 1999 hasta la actualidad, y que autoridades oficialistas han descrito como un paso clave hacia la “sanación de heridas nacionales”.
Durante la sesión legislativa, el presidente de la AN, el chavista Jorge Rodríguez, informó que la Asamblea no cuenta actualmente con un vicefiscal que pueda asumir temporalmente el cargo de fiscal general, por lo que se procederá a designar responsables interinos para la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo mientras se activa el proceso constitucional de selección de nuevos titulares a través del Comité de Postulaciones.
Saab, abogado de larga trayectoria en el aparato estatal chavista —incluyendo designaciones previas como gobernador y defensor del Pueblo antes de 2017— llegó a la Fiscalía por decisión de la Asamblea Nacional Constituyente y ha sido figura central en la política judicial venezolana durante casi una década. Su salida, junto con la de Ruiz, marca un punto de inflexión en las estructuras de poder del país y abre interrogantes sobre el rumbo institucional bajo el nuevo contexto político.