Petro le envió un fuerte mensaje al exministro Alejandro Gaviria
El presidente Gustavo Petro le envió un fuerte mensaje al exministro de Salud y Educación Alejandro Gaviria. La controversia estalló luego de que Gaviria calificara a la actual administración como “la más corrupta de la historia reciente”, declaración que provocó una respuesta inmediata del mandatario. Petro contraatacó señalando que la verdadera corrupción radicó en el sistema de salud que el académico defendió durante años, donde, según el jefe de Estado, se habrían desviado billones de pesos hacia los propietarios de las EPS en daño de la atención a los ciudadanos.
“No supo estar a la altura de los cambios que necesitaba Colombia”
En un fuerte reclamo, el presidente cuestionó la trayectoria de Gaviria, afirmando que “no estuvo a la altura” de las transformaciones que el país exige. Petro criticó que, durante su paso por gobiernos anteriores, el exministro no denunciara los hechos de violencia o corrupción de esas épocas. Para el mandatario, la visión de Gaviria está limitada por una formación académica que calificó de “teoría económica alucinada”, la cual, a su juicio, le impide comprender la necesidad de superar el modelo neoliberal para priorizar la educación y la protección del medio ambiente.

La confrontación subió de tono cuando el presidente vinculó el modelo económico defendido por Gaviria con las épocas más oscuras del conflicto armado. Petro acusó al exministro de haber sido coautor de un sistema que mercantilizó derechos fundamentales mientras el país sufría el azote del paramilitarismo y los “falsos positivos”. Según el mandatario, el esquema de salud que el académico representaba sirvió históricamente como caja de financiamiento para actores ilegales, señalando una supuesta desconexión de Gaviria con la realidad social de las regiones.
Finalmente, Petro sugirió que las críticas actuales del exministro responden a intereses de sectores financieros y bancarios que buscan frenar el avance de sus reformas. Al tildarlo de ser un economista alejado de “la Colombia ensangrentada”, el presidente dejó claro que los puentes de diálogo con el sector tecnócrata están rotos.