Nacional

“La gran industria puede pagar un salario mínimo del 23,7%, no las pequeñas empresas”: Fenalco

Un aumento que prometía aliviar el bolsillo de los trabajadores podría convertirse, según el comercio organizado, en un golpe directo al empleo formal en Colombia. El presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, lanzó una fuerte advertencia sobre el incremento del 23,7% del salario mínimo para 2026, asegurando que la medida pone en jaque a miles de micro, pequeñas y medianas empresas que no tendrían cómo asumir ese impacto.

Publicidad

En declaraciones a Mañanas Blu, Cabal tomó distancia de la postura de Bruce Mac Master, presidente de Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, quien respaldó mantener el porcentaje tras la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto y ordenar la expedición de uno nuevo. Para Fenalco, el aumento respondió a motivaciones políticas y no a criterios técnicos sólidos.

El dirigente gremial advirtió que solo 2,4 millones de trabajadores ganan salario mínimo, frente a más de 13 millones en la informalidad y más de 2 millones de desempleados. A su juicio, un incremento de esta magnitud puede encarecer la contratación formal y cerrar oportunidades laborales, especialmente en un país donde el 93% del tejido empresarial está compuesto por mipymes.

Publicidad

Un sondeo interno del gremio revela señales de alarma: el 71% de empresarios ya redujo o prevé reducir personal, el 28% ha subido precios, el 8% contempla cierres y el 27% analiza automatizar procesos para contener costos. Cabal sostiene que el efecto no se limita a las nóminas, sino que impacta tarifas, servicios y bienes indexados al mínimo, presionando el costo de vida de millones de hogares.

Con un panorama que califica de “muy complejo” para 2026, el presidente de Fenalco aseguró que asistirá a la Comisión de Concertación Laboral únicamente para vigilar que el Gobierno cumpla el mandato judicial y sustente técnicamente el nuevo decreto. Entretanto, reiteró su advertencia: mantener el 23,7% sin ajustes podría traducirse en más informalidad, menos empleo formal y mayor presión sobre las pequeñas empresas del país.

Lee también:
Publicidad