Hipótesis de interferencia entra en investigación del accidente de Satena en Norte de Santander

El proceso de investigación del siniestro aéreo que sufrió el avión de Satena HK‑4709 en el Catatumbo, con 15 personas a bordo, avanza con el análisis de las cajas negras, según confirmó el coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones de accidentes de la Aeronáutica Civil.
Bello explicó que se encuentran descargando los dos dispositivos de registro: la grabadora de voces y sonidos de cabina, y la grabadora de datos de vuelo, que registró información segundo a segundo. “Aún no podemos entregar conclusiones sobre las causas del siniestro, necesitamos tiempo para identificar y sustentar lo que ya se detectó en el sitio”, señaló.
El investigador agregó que la inspección preliminar permitió determinar que la aeronave impactó la montaña de manera ascendente, con un desplazamiento de aproximadamente 150 metros a lo largo de la ladera, lo que indicaría un intento de maniobra final antes de la colisión, aunque aún no puede confirmarse.
Frente a los audios y versiones que circulan en redes sobre la última comunicación entre la tripulación y el control aéreo, Bello pidió cautela: la única información verificada será la extraída de la caja de voces y los registros del centro de control de tráfico aéreo.
Respecto a la aeronave Beechcraft 1900D, el director técnico aseguró que estaba habilitada para volar y cumplía con los registros de aeronavegabilidad vigentes. Sin embargo, la Aerocivil también investiga factores organizacionales de la empresa operadora, incluyendo gestión de riesgos, administración de tripulaciones y cultura de seguridad operacional.
En cuanto a las hipótesis de investigación, Bello mencionó la posibilidad de interferencia digital, como jamming (interrupción de la señal de navegación) o spoofing (desviación de la ubicación percibida), considerando que el accidente ocurrió en una zona montañosa y de alta conflictividad. No obstante, descartó por el momento indicios de atentado, explosión o acción violenta previa al impacto, enfatizando que cualquier conexión con un acto terrorista deberá sustentarse en evidencia física y forense.
“Tenemos que analizar cada línea de investigación, pero el objetivo principal es establecer causas probables que permitan generar recomendaciones de seguridad y prevenir futuros accidentes”, concluyó Bello.