Sin cuerdas y a 508 metros del suelo: la escalada histórica de Alex Honnold en el Taipei 101
Alex Honnold volvió a desafiar los límites de la escalada extrema al conquistar, sin cuerdas ni arneses, los 508 metros de altura del Taipei 101, el rascacielos más emblemático de Taiwán y uno de los más altos del mundo. El reto, transmitido en vivo por Netflix bajo el título “Skyscraper Live”, mantuvo en vilo a millones de espectadores durante 90 minutos de ascenso vertical en modalidad de solitario libre, una práctica en la que cualquier error puede ser fatal.

La hazaña, sin embargo, no solo generó asombro sino también controversia. En una entrevista con The New York Times, el escalador estadounidense calificó como “vergonzosa” la remuneración recibida por el evento, al considerar que no correspondía al riesgo asumido ni al alcance global de la transmisión. Según Forbes, Netflix pagó 500.000 dólares por la escalada, una cifra que Honnold comparó con los contratos multimillonarios de ligas profesionales como la MLB, donde los acuerdos pueden superar los 170 millones de dólares.
Alex Honnold hace historia con Netflix
El ascenso presentó dificultades técnicas inéditas para el atleta de 40 años. A diferencia de la roca natural, Honnold debió apoyarse en pequeños salientes metálicos en forma de L integrados a la fachada del edificio. El tramo más exigente se concentró en los 64 pisos centrales, conocidos como las “cajas de bambú”, donde la verticalidad extrema obligó a un esfuerzo físico máximo. A esto se sumaron condiciones climáticas adversas: la escalada fue aplazada 24 horas por lluvias y, el día definitivo, fuertes ráfagas de viento pusieron a prueba su estabilidad.

Pese a la polémica económica, Honnold aseguró que la motivación principal fue el reto personal. “Ha sido el sueño de mi vida escalar un rascacielos”, expresó en sus redes sociales, al tiempo que afirmó que incluso lo habría hecho sin cobrar, siempre que hubiera contado con el permiso legal del edificio y sin cámaras. La ascensión al Taipei 101 se suma así a una carrera marcada por hitos históricos, como Free Solo en El Capitán, y refuerza la figura de Honnold como uno de los deportistas más audaces de la escalada contemporánea.