“Conmigo se escala rápido” Carlos Caicedo por presuntas denuncias por acoso sexual
Un grave escándalo de presunto acoso sexual estalló contra el candidato presidencial y exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, tras revelarse chats y testimonios que ya están en manos de la Fiscalía. Varias excolaboradoras de su administración denuncian que el ascenso dentro del movimiento Fuerza Ciudadana estaba condicionado a favores sexuales. Una de las víctimas relató al medio La FM: “Fue un momento complicado, complejo, porque la única forma de poder escalar dentro del movimiento y de poder escalar a nivel laboral era acceder a las pretensiones que él en su momento nos pedía”.
Los testimonios describen un “modus operandi” en reuniones políticas realizadas en hoteles, donde Caicedo supuestamente presionaba a sus subordinadas para encuentros privados. Según una denunciante anónima, el político le indicaba que “de esa manera podía escalar mucho más rápido dentro de la Gobernación o de la entidad, en mejores cargos si accedía a estar a solas con él”. La mujer asegura que, al rechazar tales insinuaciones y defender su capacidad profesional, fue relegada a cargos menores y sufrió el impago de varios meses de su trabajo.
Carlos Caicedo en el ojo público
El escándalo se extiende a otros líderes de Fuerza Ciudadana, como Fabián Bolaños, señalado por María Alejandra Rojas de un presunto intento de abuso bajo el uso de sustancias químicas. Rojas denunció que: “Esta persona usó una droga que se llama fenoteacina para dejarme inconsciente e intentar abusar sexualmente de mí”, en hechos ocurridos durante una actividad de recolección de firmas. Estas acusaciones pintan un panorama crítico sobre la cultura interna y el manejo del poder dentro de la colectividad política de Caicedo.
Por su parte, el candidato presidencial ha negado tajantemente los señalamientos, calificándolos como una “estrategia de desprestigio” impulsada por sus oponentes políticos. Al ser consultado, Caicedo sostuvo que la reaparición de estas denuncias coincide sospechosamente con el avance de su candidatura: “No es casualidad que, justo después de que nos aprueben las firmas, nuestros adversarios reactiven estrategias ya conocidas para intentar distraer y desestabilizar la campaña”. La justicia ahora tiene la tarea de verificar las pruebas aportadas por las víctimas.