“Cayó gente muy poderosa”: Sneyder Pinilla asegura que el escándalo de la UNGRD alcanzó el corazón del poder
El exsubdirector de la Unidad de Gestión del Riesgo afirmó que altos funcionarios del Gobierno hicieron parte de una estructura criminal y que todos deben responder ante la justicia
Desde la cárcel, Sneyder Pinilla, exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y testigo clave del mayor escándalo de corrupción del actual Gobierno, aseguró que la investigación destapó una estructura criminal integrada por figuras de alto poder político, incluidos exministros, altos funcionarios de la Presidencia y expresidentes del Congreso.
En declaraciones recientes, Pinilla sostuvo que el temor que hoy rodea el caso se explica por la magnitud de los implicados y por el nivel de poder que concentraron dentro del Estado.
“Aquí cayó gente muy poderosa y por eso el miedo. Cayó el presidente del Senado, el presidente de la Cámara, altos funcionarios del Gobierno, exministros y personas que despachaban desde la Casa de Nariño”, afirmó el exfuncionario.

Pinilla explicó que su colaboración con la Fiscalía General de la Nación fue clave para reconstruir el entramado de corrupción, al detallar de manera sistemática el rol que habría desempeñado cada uno de los involucrados.
“Yo entregué una estructura completa a la Fiscalía, paso por paso, señalando cuál fue el actuar de cada una de las personas”, señaló.
Entre los nombres mencionados por el exsubdirector figuran Luis Fernando Velasco, exministro del Interior, hoy detenido; Ricardo Bonilla, exministro de Hacienda, también privado de la libertad; Carlos Ramón González, exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia, actualmente con circular roja de Interpol; y Sandra Ortiz, exconsejera presidencial para las regiones.
Frente al impacto político del escándalo, Pinilla cuestionó la contradicción entre el discurso de cambio del Gobierno y la magnitud del caso de corrupción que hoy enfrenta.

“Todas las personas que usted acaba de nombrar hicieron parte de esta estructura criminal. Cada uno tiene que responder su situación jurídica. Yo estoy respondiendo ante la justicia, estoy preso hace aproximadamente dos años y he sentido el rigor de estar en una cárcel”, afirmó.
En un tono autocrítico, el exfuncionario reconoció errores dentro del proyecto político al que perteneció y admitió que las prácticas que buscaban erradicar terminaron reproduciéndose.
“Nos equivocamos. Creíamos que íbamos a hacer un cambio, pero nos dimos cuenta de que, si no hacíamos lo mismo de siempre, muchas cosas no podían salir”, concluyó.
Las declaraciones de Pinilla reavivan el debate nacional sobre la profundidad del escándalo de la UNGRD y sus consecuencias políticas y judiciales, en un caso que continúa sacudiendo los cimientos del poder en Colombia.