Trump amenaza con castigar con aranceles a países que no apoyen su plan por Groenlandia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia en el escenario internacional al señalar que podría imponer aranceles a los países que no respalden su intención de hacerse con Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca y aliado estratégico de la OTAN. La declaración fue realizada este viernes 16 de enero durante una mesa redonda sobre salud en la Casa Blanca, sin que hasta ahora se haya precisado el alcance ni los países que serían afectados por eventuales sanciones comerciales.
“Podría imponer un arancel a los países si no aceptan lo de Groenlandia, porque necesitamos Groenlandia por razones de seguridad nacional”, afirmó el mandatario, al explicar que el uso de aranceles ha sido una herramienta eficaz para presionar a otros gobiernos en distintos frentes, como la reducción de los precios de los medicamentos en Estados Unidos. La Casa Blanca, sin embargo, no ha detallado cómo se aplicaría esta estrategia en el caso del territorio danés.
Trump lanza dura advertencia

Groenlandia, la isla más grande del mundo y rica en tierras raras y minerales críticos, se ha convertido en un objetivo estratégico para Trump desde su regreso al poder en enero de 2025. Según cálculos del propio Ejecutivo estadounidense, una eventual adquisición del territorio implicaría un desembolso cercano a los 700.000 millones de dólares. En días recientes, el presidente incluso aseguró que Estados Unidos actuaría sobre la isla “por las buenas o por las malas”, citando la creciente presencia militar de Rusia y China en la región.
La escalada retórica ha generado reacciones en Europa y dentro del propio Estados Unidos. Dinamarca anunció el refuerzo de su presencia militar en Groenlandia, mientras varios países aliados ya han enviado o planean desplegar tropas en la zona. En contraste, una delegación bipartidista del Congreso estadounidense defendió un tono más conciliador. La senadora Lisa Murkowski afirmó que “Groenlandia debe ser vista como un aliado, no como un activo”, y recordó que, según encuestas, cerca del 75% de los estadounidenses se opone a una eventual adquisición del territorio.