“Nos vamos con quien lo pueda derrotar”, Uribe habla sobre como vencer a Cepeda
A menos de cinco meses de las elecciones presidenciales, el expresidente Álvaro Uribe Vélez empezó a definir públicamente su hoja de ruta política y dejó claro que su prioridad no será un nombre en particular, sino evitar una eventual victoria del senador Iván Cepeda. En entrevista con El Tiempo, Uribe aseguró que el escenario electoral sigue abierto y que el país se encamina hacia una segunda vuelta decisiva.
En ese contexto, el exmandatario confirmó que su respaldo inicial será para la senadora Paloma Valencia como principal carta del Centro Democrático. Sin embargo, fue enfático en señalar que, si se configura un riesgo real de triunfo de Cepeda, el apoyo en segunda vuelta se concentrará en quien tenga mayores posibilidades de vencerlo. “Nos vamos con quien lo pueda derrotar”, advirtió, al señalar que su objetivo es frenar lo que considera la continuidad del proyecto político del presidente Gustavo Petro.
Uribe reiteró sus cuestionamientos ideológicos contra Cepeda, a quien ubicó dentro del castrochavismo, y afirmó que ese modelo promueve una mayor intervención del Estado y limita la iniciativa privada, lo que —a su juicio— afectaría el desarrollo económico y la creatividad empresarial del país. Para el expresidente, esa visión representa un riesgo para la estabilidad democrática y económica de Colombia.

Sobre el abogado Abelardo De La Espriella, Uribe negó haber perdido el control del proceso interno del partido y explicó que su aspiración quedó por fuera de los tiempos establecidos. “El doctor Abelardo lleva algunos años en la defensa de las tesis que nosotros defendemos: un país seguro, con valores democráticos, un gran emprendimiento privado, una gran política social, una reducción del tamaño del Estado”, dijo. Y agregó: “Hombre, es tarde, el partido tiene unos procedimientos, unas fechas. Hoy no podemos agregar precandidatos”. Finalmente, reiteró su respaldo a Paloma Valencia, a quien describió como una figura sin desgaste político y alejada de prácticas clientelistas.