Gremio de taxistas advierte crisis del transporte formal por informalidad y altos costos

El transporte público formal de Montería atraviesa una compleja coyuntura que podría comprometer su sostenibilidad, según lo advirtió el empresario y vocero del gremio taxistas, Juan Diego Ochoa, durante la primera mesa técnica de ajuste tarifario convocada por la Alcaldía Municipal.
Taxistas en apuros
“Si subimos nos mata la informalidad, si no subimos nos matan los costos”, afirmó Ochoa, al resumir el difícil escenario que enfrenta el sector. De acuerdo con el dirigente, la competencia desleal de vehículos que operan al margen de la ley ha puesto contra las cuerdas tanto al transporte individual como al colectivo, al punto de amenazar su permanencia en la ciudad.

El empresario hizo un llamado directo a la administración municipal y a la Secretaría de Tránsito para que asuman un compromiso real en la lucha contra la informalidad. “Sin respaldo institucional y controles efectivos, el sistema puede colapsar”, advirtió.
En el marco de la discusión, el gremio propuso fijar la tarifa mínima del servicio de taxi en 11.000 pesos, frente a los 10.000 pesos actuales. El ajuste, que oscila entre el 10 % y el 12 %, es inferior a lo recomendado por los estudios técnicos, que sugieren una tarifa superior a los 12.000 pesos, equivalente a un incremento cercano al 23 %.

Según Ochoa, un aumento más elevado podría provocar una migración masiva de usuarios hacia el transporte informal, mientras que mantener la tarifa congelada haría inviables las operaciones de los transportadores que cumplen con las obligaciones legales, tributarias y de calidad del servicio.
Cabe recordar que en 2025, pese a que los estudios técnicos recomendaban una tarifa de 10.500 pesos, las negociaciones concluyeron con la permanencia del cobro en 10.000 pesos. Para 2026, el gremio dejó claro que cualquier acuerdo tarifario estará condicionado a la implementación de medidas efectivas contra el transporte ilegal que opera sin regulación ni control en Montería.