¿Quién es Alvin Hellerstein, el veterano juez de Nueva York que lleva el caso contra Maduro?
El proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos quedará en manos del juez federal Alvin Hellerstein, una de las figuras más experimentadas del Distrito Sur de Nueva York (SDNY). Con 92 años, el magistrado ya conocía el expediente desde marzo de 2020, cuando se presentó la acusación original por narcoterrorismo y tráfico de cocaína, lo que le permitió familiarizarse con el complejo entramado probatorio que hoy vuelve a cobrar vigencia.
Hellerstein fue nombrado juez de distrito en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton y desde 2011 ejerce como juez senior, condición que le permite continuar activo en casos selectos de alto perfil. Nacido en Nueva York en 1933, se formó en la Universidad de Columbia, sirvió en el Cuerpo de Abogados del Ejército de Estados Unidos y desarrolló una extensa carrera en la firma Stroock & Stroock & Lavan LLP, donde se especializó en litigios comerciales antes de llegar a la judicatura.
Maduro en proceso de juicio
A lo largo de su trayectoria, ha presidido procesos de enorme impacto, como los litigios derivados de los atentados del 11 de septiembre de 2001, casos relacionados con abusos a detenidos en cárceles de Irak y Afganistán, y juicios contra altos ejecutivos financieros. También ha tenido bajo su responsabilidad causas vinculadas a exfuncionarios venezolanos, entre ellos Hugo “El Pollo” Carvajal, extraditado desde España en 2023, quien se declaró culpable de narcoterrorismo ante el propio Hellerstein, así como el exgeneral Cliver Alcalá, condenado en 2024 a más de 21 años de prisión.
El juez vuelve ahora al centro de atención al encabezar el proceso en el que se reiteran los cargos contra Maduro y se incluye por primera vez a su esposa, Cilia Flores, señalada por la Fiscalía de coordinar reuniones y logística de la presunta red criminal. En un fallo previo de mayo de 2025, Hellerstein dejó clara su postura sobre el debido proceso al señalar que “puede que el Tren de Aragua se dedique al tráfico de estupefacientes, pero eso es un asunto criminal, no una invasión o incursión depredadora”, subrayando que incluso en casos de crimen transnacional el tribunal debe garantizar un juicio justo.