Vicepresidenta Delcy Rodríguez exige prueba de vida de Maduro tras anuncio de Trump

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este sábado que las autoridades del país desconocen el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que ambos fueron capturados y sacados del país durante una operación militar “a gran escala”.
La declaración de Rodríguez se produjo tras un mensaje publicado por Trump en X, donde aseguró que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo con éxito un ataque contra Venezuela y que el mandatario venezolano fue detenido junto a su esposa y trasladado en avión fuera del país.
En un contacto telefónico con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez exigió al Gobierno estadounidense una “prueba de vida inmediata” de Maduro y Flores, al considerar que la situación es de “extrema gravedad”.
La vicepresidenta denunció además que los presuntos ataques de Estados Unidos habrían dejado militares y civiles muertos en distintos puntos del país. “Condenamos esta forma brutal y salvaje de agresión contra nuestro pueblo, que ha cobrado la vida de funcionarios militares y de inocentes civiles venezolanos”, afirmó.
Rodríguez sostuvo que Maduro había advertido previamente sobre la posibilidad de una agresión de este tipo y que había ordenado la activación de los planes de defensa, los cuales —según dijo— se mantendrán vigentes pese a la desaparición del jefe del régimen. Añadió que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana recibió instrucciones para activar todos los mecanismos de defensa en coordinación con milicias populares y cuerpos policiales.
De acuerdo con reportes oficiales venezolanos, las explosiones comenzaron alrededor de la 1:00 a. m. (hora local) en Caracas y en otros estados como Miranda, Aragua y La Guaira. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que Washington lanzó cohetes y misiles contra territorio venezolano. Horas después, Trump reiteró que la operación fue ejecutada por fuerzas del orden estadounidenses.