Así se prevén las lluvias en Colombia para 2026 según las cabañuelas y el Ideam
Mientras en los campos y veredas del país muchos miran al cielo cada primero de enero para leer las cabañuelas, las autoridades ambientales afinan modelos, satélites y estaciones meteorológicas para anticipar cómo se comportará el clima. De cara a 2026, la tradición popular vuelve a contrastarse con los pronósticos científicos del Ideam, especialmente en lo que respecta a las lluvias en Colombia.
Tradición que persiste en el campo
Las cabañuelas son una práctica ancestral, heredada de Europa y arraigada en varias regiones rurales del país, que busca predecir el clima del año observando el comportamiento atmosférico durante enero. Aunque carecen de sustento científico, siguen siendo una referencia para campesinos y agricultores que dependen del tiempo para planear siembras y cosechas.
Según esta tradición, los primeros 12 días de enero representan cada uno de los meses del año, de enero a diciembre. Luego, entre el 13 y el 24 de enero, la lectura se hace de forma inversa para confirmar o ajustar el pronóstico. En algunas zonas, los últimos días del mes sirven para afinar aún más las predicciones, aunque no existe un consenso sobre su interpretación.
El pronóstico del Ideam para 2026
En contraste con estas lecturas empíricas, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) presentó sus proyecciones climáticas para el primer semestre de 2026, elaboradas a partir de datos científicos, imágenes satelitales y modelos climáticos.
De manera general, el Ideam prevé lluvias entre lo normal y por encima de lo normal en regiones como la Andina, Caribe y Pacífica, mientras que la Orinoquía y la Amazonía registrarían precipitaciones cercanas a sus promedios históricos.
Así se comportarían las lluvias mes a mes:
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Enero: Lluvias normales o ligeramente superiores en San Andrés, sur del Caribe, zonas de la región Andina y sur de la Amazonía. Déficits en la Orinoquía y sectores de Vaupés y Guainía.
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Febrero: Predominarían condiciones secas en gran parte del Caribe, la Andina y la Orinoquía, con reducciones marcadas en Norte de Santander, Meta, Casanare y Arauca.
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Marzo: Escenario mixto: déficit de lluvias en el Caribe y precipitaciones por encima de lo normal en amplias zonas de la región Andina.
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Abril: Variabilidad en todo el país, con posibles reducciones en San Andrés, Chocó y la Amazonía, y aumentos en sectores del Caribe, Boyacá y el piedemonte llanero.
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Mayo: Cambios leves frente al promedio, aunque con reducciones notorias en el norte de La Guajira y contrastes en el Pacífico.
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Junio: Comportamiento cercano a lo normal, con posibles incrementos en el centro y sur de la región Andina y déficits localizados en la Amazonía.
Vigilancia y prevención
El Ideam advierte que estas proyecciones podrían verse influenciadas por fenómenos climáticos de gran escala, como El Niño, por lo que el monitoreo será permanente. Además, un aumento en las lluvias podría elevar el riesgo de emergencias, especialmente en zonas con antecedentes de deslizamientos y crecientes súbitas.
Así, mientras las cabañuelas mantienen su valor cultural y simbólico, la ciencia climática se consolida como la principal herramienta para la prevención y la toma de decisiones frente a los desafíos que traerá el clima en 2026.