Tres cabecillas del ELN desatan crisis humanitaria en Catatumbo por guerra contra disidencias de las Farc
La escalada de violencia en el Catatumbo, que ha dejado al menos 500 familias confinadas y más de 250 desplazados, tiene detrás a tres cabecillas clave del ELN, quienes lideran enfrentamientos armados contra el frente 33 de las disidencias de las Farc en la región.
Las acciones violentas se concentran principalmente en Tibú, pero también afectan a municipios como Ocaña, Ábrego y otras zonas estratégicas del departamento. Según información de inteligencia, el núcleo de la confrontación lo integran el frente Juan Fernando Porras Martínez, la compañía Caribe y el frente Camilo Torres Restrepo, estructuras con capacidad ofensiva significativa, incluyendo ataques mediante drones armados.
En la cabeza de esta ofensiva está alias ‘Parmenio’, cabecilla histórico del ELN con más de tres décadas de trayectoria criminal. Es señalado de planear emboscadas, instalar campos minados, dirigir ataques con francotiradores y secuestros, dejando muertos y heridos entre militares y policías. Además, juega un rol estratégico en la financiación y coordinación de las operaciones del frente Juan Fernando Porras Martínez.
El segundo líder es Diego Fernando Coronel, alias ‘Caballo de Guerra’, segundo al mando del frente Juan Fernando Porras Martínez. Está directamente implicado en los enfrentamientos con las disidencias de las Farc en Tibú y en ataques con drones, además de tener historial criminal como cabecilla de comisión y tercer líder del frente Camilo Torres Restrepo.
El tercer actor es alias ‘Chuky’, cabecilla principal de la compañía Caribe, que concentra su accionar en el occidente de Norte de Santander, especialmente en Ocaña y Ábrego. Esta estructura mantiene confrontaciones con las disidencias de las Farc y con el Clan del Golfo por el control territorial y las rutas estratégicas. Alias ‘Chuky’ tiene antecedentes de emboscadas, atentados contra estaciones de Policía, asesinatos de uniformados y hostigamientos armados.
De acuerdo con las autoridades, estas tres organizaciones del ELN son responsables de la mayoría de los ataques recientes contra la fuerza pública y la población civil, profundizando la crisis humanitaria en la región. La confrontación armada mantiene a cientos de familias atrapadas en medio del fuego cruzado, mientras la violencia sigue dejando un panorama complejo en el Catatumbo.