Alerta por disparo en el reclutamiento forzado de menores en el suroccidente del país
La información, recopilada por el Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz, Justicia y Dignidad, Fundterpaz y otras organizaciones, advierte además que el subregistro podría multiplicar por cinco el número real de casos.
Un informe reservado conocido por Semana, reveló una preocupante escalada en el reclutamiento forzado de menores por parte de las estructuras del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las Farc en Cauca, Valle del Cauca y Nariño. Entre diciembre de 2023 y julio de 2025, más de 1.500 niños y adolescentes habrían sido incorporados a estos grupos armados, una cifra que representa el 8 % del total de menores reclutados por las Farc durante cinco décadas de conflicto, según datos de la Comisión de la Verdad.

Reclutamiento forzado de menores
La información, recopilada por el Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz, Justicia y Dignidad, Fundterpaz y otras organizaciones, advierte además que el subregistro podría multiplicar por cinco el número real de casos. El crecimiento coincide con la expansión territorial de estructuras como Jaime Martínez, Dagoberto Ramos, Carlos Patiño y el frente 57, que han consolidado control en corredores estratégicos del norte del Cauca hacia Jamundí, Buenaventura, Florida, Pradera y zonas de Nariño.
Los testimonios incluidos en el documento evidencian cómo estos grupos ejercen dominio social y militar sobre comunidades enteras, imponiendo normas, restringiendo la movilidad y presionando a las familias. Los menores estarían siendo utilizados para labores de inteligencia, vigilancia, cobros extorsivos y transporte de insumos, exponiéndolos a peligros constantes en medio de la confrontación armada.
De acuerdo con el informe, los niños y adolescentes incluso han sido vistos participando en actividades comunitarias promovidas por las propias estructuras del EMC, como entrega de regalos, eventos recreativos y jornadas barriales, lo que, según las organizaciones, busca legitimar su presencia y normalizar la participación de menores en tareas ilegales. Las denuncias han encendido las alarmas sobre una crisis humanitaria que sigue creciendo en silencio.