Bloqueos por rechazo al peaje La Caimanera paralizan el corredor turístico del Golfo de Morrosquillo

El primer día de protestas contra la instalación del peaje La Caimanera dejó completamente paralizado el tránsito por el corredor Tolú–Coveñas–Sincelejo, afectando a cientos de turistas y trabajadores que se movilizaban hacia la zona.
Los bloqueos, liderados por el movimiento ciudadano “No al Peaje”, se instalaron desde tempranas horas en cuatro puntos estratégicos: la glorieta de Tolú que conecta rutas hacia Sincelejo, Cartagena y Medellín, la intersección hacia Puerto Viejo, el puente sobre la Boca de la Ciénaga y el sector Palo Blanco.

Los manifestantes exigen la derogatoria de la resolución del Ministerio de Transporte que autorizó la construcción de las casetas del peaje en el PR 9+625 de la variante Puerto Viejo–Coveñas. Según los líderes del movimiento, el cobro afectaría de manera directa la economía local y el turismo del Golfo de Morrosquillo, una de las principales fuentes de ingreso para la región.
Turistas en “viacrucis” para llegar a sus destinos
La jornada dejó escenas de viajeros descendiendo de sus vehículos y caminando con maletas en mano hasta los puntos de bloqueo, donde deben hacer transbordo para continuar hacia hoteles y playas.
“Los turistas están llegando, pero toca dejarlos donde inicia el cierre. Desde ahí los movilizamos en motos o carros autorizados”, explicó uno de los transportadores de la zona.

Pese a las dificultades, los manifestantes permiten el paso de ambulancias, organismos de socorro, Bomberos, Policía y particulares que certifiquen emergencias médicas.
“No levantaremos los bloqueos hasta que nos escuchen”
El movimiento ciudadano aseguró que la protesta se mantendrá de manera indefinida, hasta que una comisión del Gobierno Nacional encabezada por la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas— dialogue con la comunidad y evalúe la derogatoria de la resolución.
“Queremos que nos escuchen quienes toman decisiones. El peaje no solo es injusto: es un golpe al turismo, a la movilidad y al bolsillo de los habitantes”, señalaron voceros del movimiento.

Mientras tanto, el corredor turístico del Golfo de Morrosquillo continúa semiparalizado y con afectaciones crecientes en movilidad, transporte y comercio.