¡ALERTA! Guerrilla prohíbe hacer campaña a De La Espriella según Salud Hernández
El departamento de Arauca se enfrenta a graves obstáculos para garantizar elecciones libres debido a la presión de grupos armados, según denuncias recientes relacionadas con la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella.
Juan Carlos Santamaría, defensor de derechos humanos y coordinador del comité de recolección de firmas del candidato en Arauca, recibió amenazas directas de un presunto miembro del ELN. En un mensaje enviado desde un número venezolano, el guerrillero advirtió que la campaña estaba “rotundamente prohibida” y que su equipo y él mismo eran considerados “objetivos militares”.
Santamaría había sido víctima de otro atentado semanas atrás, cuando le quemaron su vehículo forrado con propaganda del candidato durante su recorrido entre Norte de Santander y Arauca. Tras la amenaza, denunció los hechos ante la Fiscalía y decidió no regresar al departamento. La Unidad Nacional de Protección (UNP) determinó que no requiere escolta adicional.
El coordinador de campaña aseguró que el ELN ejerce un poder descomunal en Arauca, tanto económico como militar, y que los vínculos de la guerrilla con políticos locales dificultan que candidatos de derecha o de ideologías contrarias logren competir en igualdad de condiciones.
La situación se agrava con recientes atentados contra autoridades locales, como el ocurrido el 10 de noviembre contra el gobernador Renson Martínez, también atribuido al Frente de Guerra Oriental del ELN, que reconoció su responsabilidad y calificó el hecho como un “desafortunado incidente”.
La periodista Salud Hernández-Mora advierte que Arauca requiere atención prioritaria del próximo gobierno, especialmente si no es de extrema izquierda, y sugiere la necesidad de acciones binacionales con Venezuela para combatir la influencia de la guerrilla y sus cómplices en la región.
A pesar de las amenazas, el equipo de campaña de la oposición de derecha aseguró que continuará su labor a través de las redes sociales, espacio que el ELN no puede controlar, mientras que la población enfrenta un contexto de violencia y subdesarrollo marcado por la presencia de grupos armados.