¿Quién responderá por la muerte de joven de 23 años en reto de tragos en Cali?
La muerte de María José Ardila, una joven de 23 años, en una discoteca del norte de Cali tras participar en un peligroso reto de consumo de alcohol, ha generado un debate sobre la responsabilidad de los establecimientos que promueven este tipo de actividades. La joven aceptó un concurso que ofrecía un premio de 1,5 millones de pesos a quien bebiera varias dosis en tiempos cada vez más cortos: tres shots en cinco segundos, una cerveza sin parar y 13 segundos de aguardiente sin derramar una gota.
Minutos después de iniciar el reto, María José vomitó, se desplomó y sufrió una broncoaspiración. Según relató su padre, el traslado a un centro asistencial tardó 17 minutos, y la discoteca no contaba con ambulancia, personal médico ni protocolos de emergencia pese a promover actividades de alto riesgo. “Era una locura, nadie debía permitir eso”, expresó el hombre, evidenciando la falta de medidas de seguridad que, a su juicio, contribuyeron directamente a la tragedia.
El abogado penalista José Moreno Caballero aseguró que este caso no se trata de un accidente fortuito, sino de una consecuencia de negligencia e imprudencia, que podría configurarse como homicidio culposo, según el artículo 109 del Código Penal colombiano, que sanciona con prisión de 32 a 108 meses a quien cause la muerte de otra persona por descuido. “El establecimiento creó un riesgo previsible y evitable. Promovió un reto que incitaba al consumo desmedido de alcohol sin control médico ni medidas de seguridad, con fines de lucro. En el derecho penal, eso no es diversión, es negligencia”, afirmó.
El abogado agregó que, según la Ley 1801 de 2016 y la Ley 124 de 1994, los bares y discotecas están obligados a garantizar la seguridad de los asistentes y no pueden inducir al consumo excesivo de licor. Además, citó jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional que establece que el consentimiento de la víctima no excluye la responsabilidad cuando el riesgo es creado por quien lo promueve. Mientras tanto, la familia de María José exige justicia, buscando que esta tragedia sirva como advertencia para prevenir futuros casos similares.