¡Sin justicia ni atención! El drama de José, joven víctima de un ataque extorsivo que lo dejó sin caminar en Baranoa
Cinco meses después de haber sobrevivido a un ataque armado con fines extorsivos, José Antonio Pérez Herrera, de 20 años, continúa postrado en una cama, sin poder caminar y sin recibir la atención médica necesaria. Su historia refleja no solo la violencia que golpea a municipios del Atlántico como Baranoa, sino también el abandono de un sistema que le ha dado la espalda.

El atentado ocurrió el 4 de junio en el estadero Cerdo Sabrosón, donde José llevaba apenas tres meses trabajando. Sicarios irrumpieron en el lugar y abrieron fuego, dejando al joven con tres impactos de bala, uno de ellos alojado en su médula espinal. La lesión le causó parálisis en sus piernas, mientras que un cliente que estaba en el sitio perdió la vida. A casi cinco meses del hecho, no hay capturas ni avances en la investigación.

La madre de José, Martha Herrera, libra su propia batalla. En medio de un tratamiento contra el cáncer, ha asumido el cuidado de su hijo en condiciones precarias. “Él necesita parches, apósitos, esparadrapos, gasas, pañales, pañitos húmedos, guantes… todo eso lo estamos solicitando porque no tenemos recursos para comprarlos”, relató con voz entrecortada.

La familia denuncia que la EPS Salud Total, a la que José está afiliado, no ha entregado los insumos ni garantizado la atención médica que requiere un paciente con lesión medular. “Después nos dijeron que no había disponibilidad. Nos toca buscar la solución por nuestra cuenta, pero no tenemos recursos. Yo trabajaba para sostenerlo, pero caí en cama. Ahora lucho con el amor de madre y el apoyo de amigos y familiares”, agregó Martha.
Pese a que el alcalde de Baranoa, Edinson Palma Jiménez, anunció una recompensa de 10 millones de pesos para quien ofreciera información sobre los responsables, la investigación sigue sin resultados. La Policía del Atlántico ha informado que el caso permanece en manos de la Sijín, pero no ha revelado avances ni posibles sospechosos.

Hoy, la familia Pérez Herrera hace un llamado a la solidaridad. Quienes deseen ayudar pueden comunicarse al 324 747 3769. José necesita insumos médicos, alimentos y apoyo económico. Su historia es el reflejo del olvido institucional y una advertencia sobre cómo la extorsión y la violencia están destruyendo vidas inocentes en el Caribe colombiano.