Por solidaridad a Petro, también se quedaron sin visa
La decisión del Gobierno de Estados Unidos de retirarle la visa al presidente Gustavo Petro desató una cadena de reacciones en su gabinete y entorno político más cercano. Algunos altos funcionarios no solo fueron cobijados con la medida, sino que otros renunciaron “por solidaridad” al documento que les permite ingresar al país norteamericano, lo que ya genera dudas sobre las repercusiones diplomáticas y financieras para Colombia.
Además de Petro, entre los afectados se encuentran la canciller Rosa Villavicencio, el ministro de Hacienda Germán Ávila, el ministro de Minas Edwin Palma y la directora del Dapre Angie Rodríguez. También se sumaron, de manera voluntaria, Augusto Cubides (secretario jurídico de Presidencia) y Cielo Rusinque (superintendente de Industria y Comercio). El propio ministro del Interior, Armando Benedetti, sugirió que todo el gabinete debería renunciar a sus visas en respaldo al jefe de Estado.
Nos llena de orgullo no tener la visa de un país, cuyo gobierno apoya un genocidio.
Cuando salí de los EEUU me llevé la imagen más bonita: las mujeres negras cuando me vieron en el restaurante y el Mall donde se ve la estatua de la libertad, se ponían la mano en el corazón al… https://t.co/3iQeQJkQKU
— Gustavo Petro (@petrogustavo) September 29, 2025
La reacción del mandatario no se hizo esperar: “Nos llena de orgullo no tener la visa de un país cuyo gobierno apoya un genocidio”, dijo, en referencia a la ofensiva israelí en Gaza.
Impacto político y económico
El gesto de “lealtad” hacia el presidente ha sido interpretado por analistas como un mensaje político frente al gobierno de Donald Trump, pero también como un riesgo para las relaciones bilaterales. El excanciller Julio Paredes advirtió que la ausencia de visa limita la capacidad de la canciller para cumplir con sus funciones, mientras que expertos en economía como José Manuel Restrepo y Juan Alberto Londoño señalaron que la renuncia del ministro de Hacienda a su visa puede complicar la negociación de deuda y el acceso a mercados internacionales.
“Es aislarse del mundo financiero de la manera más irresponsable”, advirtió Londoño.
Solidaridad y controversia
La controversia trascendió al terreno político. Daniel Quintero, exalcalde de Medellín y precandidato presidencial del Pacto Histórico, expresó que también renunciaría a su visa si era necesario. La respuesta desde Washington no se hizo esperar: Christopher Landau, subsecretario de Estado, replicó en la red social X con un irónico “A la orden”, acompañado de una imagen alusiva al “quitavisas”.
Por ahora, los canales diplomáticos entre Colombia y Estados Unidos siguen abiertos y la cooperación militar y económica continúa. Sin embargo, a diez meses del final del mandato de Petro, esta crisis podría convertirse en una de las coyunturas más delicadas de su gobierno, con repercusiones que trasciendan lo simbólico y afecten directamente la gestión diplomática y financiera del país.