¡TRAGEDIA! Paseo familiar dejó 5 muertos
Dos de las víctimas, Arnulfo Torres y Clemencia Reyes, eran esposos y reconocidos docentes de la región. Torres laboraba en el Colegio Alfonso Gómez de Galán, mientras que Reyes trabajaba en la escuela rural La Mesa, de la Institución Educativa San Isidro.
Un paseo de amigos y familiares terminó en tragedia en el municipio de Palmar, Santander, luego de que un campero fuera arrastrado por la creciente súbita de la quebrada Oroco en la tarde del sábado 6 de septiembre. El vehículo, un Daihatsu de placas ISF-225, intentó cruzar el afluente rumbo al municipio de Galán, pero la fuerza del agua lo volcó y arrastró varios metros hasta dejarlo atrapado.

Tragedia en paseo familiar
Dentro del automotor viajaban Orfidia León Díaz (46 años), Clemencia Reyes Guarín (48), Pastora Olarte Jaimes (42), Arnulfo Torres Ardila (56) y un menor de 9 años, quienes lamentablemente perdieron la vida en el lugar. La Policía Nacional, los bomberos y la comunidad adelantaron las labores de rescate hasta la mañana del domingo, logrando recuperar los cuerpos.

Dos de las víctimas, Arnulfo Torres y Clemencia Reyes, eran esposos y reconocidos docentes de la región. Torres laboraba en el Colegio Alfonso Gómez de Galán, mientras que Reyes trabajaba en la escuela rural La Mesa, de la Institución Educativa San Isidro. Ambos eran miembros del Sindicato de Educadores de Santander (SES), que lamentó profundamente su fallecimiento.

La tragedia también desató cuestionamientos sobre las condiciones de la vía. La alcaldesa de Galán, Sofía Medina Serrano, recordó que la quebrada Oroco es el único acceso al municipio y advirtió que desde hace más de un año vienen registrándose emergencias y avalanchas en la zona, sin que hasta ahora se haya dado una solución. “Es lamentable para nosotros como municipio esta pérdida. Hemos hecho llamados constantes para atender esta problemática”, señaló.
Por su parte, Eduard Sánchez, director de Gestión del Riesgo de Santander, explicó que la situación de los afluentes en la región representa un riesgo permanente debido a los cambios climáticos y que se requieren inversiones urgentes para mitigar este tipo de emergencias. La tragedia dejó en luto a la comunidad de Galán y encendió nuevamente las alarmas sobre la vulnerabilidad de las vías rurales en Santander.