Tormenta solar de gran intensidad podría afectar la Tierra: NASA confirma la erupción más potente del año
La llamarada ‘Ala de Pájaro’, clasificada como X2.7, podría generar fallos en GPS, redes eléctricas y sistemas de comunicación. Autoridades activan alertas preventivas.
Una tormenta solar de gran intensidad podría impactar parcialmente la Tierra en los próximos días, luego de que la NASA confirmara la erupción solar más fuerte del año, registrada el pasado 14 de mayo. Se trata de una llamarada de clase X2.7, una de las más poderosas del actual ciclo solar.
El fenómeno ha sido apodado “Ala de Pájaro” debido a la forma que adoptó la eyección de masa coronal (CME), una estructura simétrica que, según los científicos, podría rozar la atmósfera terrestre y generar una tormenta geomagnética moderada a severa.
¿Qué riesgos existen?
Según la NASA y expertos en clima espacial, los efectos potenciales de esta tormenta incluyen:
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Interrupciones en sistemas eléctricos en latitudes altas.
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Fallas en redes GPS y navegación aérea.
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Problemas con comunicaciones por radio en frecuencias de onda corta.
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Auroras boreales y australes visibles en zonas inusuales, como el sur de Sudamérica o el norte de Europa.
La física espacial Tamitha Skov, reconocida por su trabajo en medios como NASA, History Channel y The Weather Channel, advirtió en sus redes sociales que el impacto, aunque lateral, podría provocar condiciones inestables durante varios días.
“Sí, estamos recibiendo un impacto rasante de la enorme tormenta solar ‘Ala de Pájaro’ (…). Es posible que se registren nuevamente niveles G2, con perturbaciones prolongadas en las comunicaciones y navegación”, explicó Skov.
Un fenómeno solar de gran escala
El tamaño de la CME asociada a esta erupción supera los 967.000 kilómetros, más de 75 veces el diámetro de la Tierra. Aunque el núcleo no apunta directamente al planeta, su gran amplitud aumenta las probabilidades de interacción con el campo magnético terrestre, lo que altera su estabilidad.
Según el portal especializado Halo CM, el hemisferio sur del Sol presenta actualmente un gran agujero coronal de polaridad positiva, y desde el 17 de mayo, la Tierra ha establecido una conexión estable con esta zona, lo que también podría amplificar los efectos geomagnéticos.
¿Estamos preparados?
Eventos históricos como la tormenta de Carrington (1859) o el apagón de Quebec (1989) demuestran que las tormentas solares pueden tener consecuencias significativas, incluso en la era moderna. Aunque actualmente existen sistemas de alerta temprana y protocolos de mitigación, la dependencia de tecnologías sensibles como satélites, redes de telecomunicaciones y sistemas GPS aumenta la vulnerabilidad global.
Agencias como la NOAA, la NASA, y centros de monitoreo en América Latina y Europa mantienen vigilancia permanente sobre el desarrollo del fenómeno.
Recomendaciones para la ciudadanía frente a la tormeneta
Aunque el impacto directo sobre las personas es limitado, los expertos aconsejan:
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Evitar el uso intensivo de dispositivos electrónicos durante los momentos de mayor actividad solar.
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No depender exclusivamente del GPS para navegación, especialmente en rutas aéreas o marítimas.
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Estar atentos a comunicados oficiales de agencias meteorológicas y científicas.
La tormenta ‘Ala de Pájaro’ es un recordatorio del poder del Sol y de la necesidad de incluir el clima espacial como una variable crítica en la protección de las infraestructuras tecnológicas modernas.