
Daneidy Barrera Rojas, más conocida como Epa Colombia, comenzó a cumplir su condena de cinco años y dos meses en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, luego de que la Corte Suprema de Justicia ratificara el fallo en su contra por los daños causados a la infraestructura de TransMilenio en 2019.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) confirmó que la empresaria no contará con beneficios de detención domiciliaria ni con un trato especial dentro del penal. El director del Inpec, Daniel Gutiérrez, aseguró que Barrera será clasificada según su condena y el tipo de delito cometido, para luego ser asignada a un patio acorde a su perfil.
“Seguramente tendrá que convivir con las demás internas, porque aquí no existen privilegios”, afirmó Gutiérrez, despejando rumores sobre un posible trato preferencial debido a su fama.
El abogado de la influenciadora, Ómar Ocampo, manifestó su inquietud por la seguridad de su clienta dentro de la prisión, solicitando medidas especiales para protegerla. También expresó su preocupación por Daphne Samara, la hija de nueve meses de Barrera, quien quedará al cuidado de otros familiares.
“La niña pierde la lactancia materna y el acompañamiento constante de su madre, lo que podría afectar su bienestar emocional y físico”, argumentó el abogado, destacando las consecuencias de la reclusión para la familia de la influenciadora.
Horas después de su ingreso al penal, circuló la primera imagen de Epa Colombia en la cárcel. En la fotografía de reseña se le observa con una camisa negra y un saco blanco, con un semblante tranquilo y una leve sonrisa, oficializando así el inicio de su condena.
Desde el Inpec reiteraron que garantizarán su seguridad sin brindarle privilegios. “El protocolo de seguridad se revisará constantemente, pero se buscará siempre un espacio digno dentro de las condiciones existentes en la cárcel”, explicó Gutiérrez.
La condena contra Barrera se fundamenta en delitos como perturbación del servicio público de transporte, instigación a delinquir con fines terroristas y daño en bien ajeno. Su caso ha generado un amplio debate en la opinión pública, pues mientras algunos defienden la severidad del fallo, otros consideran que la pena impuesta es desproporcionada.
Por ahora, Epa Colombia deberá adaptarse a su nueva realidad en El Buen Pastor, mientras su equipo legal evalúa posibles recursos para mejorar sus condiciones de reclusión.