Régimen de Venezuela declaró “enemigo público” a Álvaro Uribe
La medida se anunció durante una sesión donde inicialmente solo se contemplaba declarar dicho estatus al líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe.
La Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por el régimen chavista, declaró este martes 21 de enero “enemigos públicos” de la República Bolivariana a los expresidentes colombianos Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque Márquez.
La medida se anunció durante una sesión donde inicialmente solo se contemplaba declarar dicho estatus al líder del Centro Democrático, Álvaro Uribe. Sin embargo, el parlamento extendió esta calificación al también exmandatario Iván Duque.
El régimen del dictador arremete contra Uribe
El pronunciamiento, realizado alrededor de las 4:00 de la tarde, fue acompañado de un comunicado donde se catalogó a Uribe y Duque como “paramilitar, terrorista, narcotraficante, fascista y representante de la ultraderecha internacional”. Según el régimen, esta decisión responde a los recientes llamados de Uribe a una intervención militar internacional en Venezuela para remover a Nicolás Maduro del poder.
Días atrás, desde Cúcuta, el expresidente Uribe solicitó una intervención militar avalada por Naciones Unidas, que incluya al ejército venezolano, con el propósito de desalojar al régimen y convocar elecciones libres. Sus declaraciones causaron gran revuelo, tanto en Colombia como en Venezuela, y fueron rápidamente rechazadas por el gobierno chavista.
Esta no es la primera vez que el régimen de Maduro toma medidas similares. Entre las figuras internacionales declaradas personas non gratas en Venezuela se encuentran los expresidentes mexicanos Vicente Fox y Felipe Calderón, y el español Felipe González, así como integrantes del grupo IDEA, que reúne a exmandatarios de la región contrarios al chavismo.
El régimen utiliza estas decisiones para responder a sus opositores extranjeros y mantener su narrativa de ataque contra quienes critican su gestión. Sin embargo, estas acciones generan un rechazo creciente en la comunidad internacional, que ha manifestado su preocupación por el debilitamiento de las instituciones democráticas en Venezuela.