Madre dejó morir de hambre a su hija tras años de torturas en Francia
La autopsia reveló que la adolescente, que falleció en su domicilio en Montblanc, pesaba apenas 28 kilos y presentaba signos de desnutrición extrema, pérdida de dientes y cabello arrancado.
Este lunes 20 de enero, inició en un tribunal de Montpellier, al sur de Francia, el juicio contra Sandrine Pissarra, de 54 años, acusada de torturar y someter a privaciones a su hija Amandine, de 13 años, quien murió por inanición en agosto de 2020. Los cargos que enfrenta incluyen “actos de tortura” y “barbarie”, delitos que podrían llevarla a cadena perpetua.

Torturas contra menor
La autopsia reveló que la adolescente, que falleció en su domicilio en Montblanc, pesaba apenas 28 kilos y presentaba signos de desnutrición extrema, pérdida de dientes y cabello arrancado. Según el informe forense, Amandine murió en un estado caquéctico agravado por septicemia. Su madre afirmó que la niña padecía un trastorno alimentario, pero los investigadores no encontraron pruebas que respaldaran esa versión.
Durante el confinamiento por la pandemia en 2020, los abusos hacia Amandine se intensificaron. La menor dejó de asistir a la escuela y fue sometida a un régimen de privaciones, castigos humillantes y aislamiento. Las investigaciones detallaron que la madre la obligaba a escribir textos interminables y la encerraba en un armario vigilado por cámaras.
Jean-Michel Cros, pareja de Pissarra, también enfrenta cargos por negligencia y omisión de auxilio, con una posible condena de hasta 30 años de prisión. Según los fiscales, él era consciente de los abusos, pero no tomó medidas para proteger a la niña ni alertó a las autoridades.
El juicio también analizará el estado psicológico de la madre, quien, según informes psiquiátricos, habría proyectado su odio hacia el padre biológico de Amandine en su propia hija. Sin embargo, las pruebas presentadas no justifican los crímenes cometidos, que dejaron un impacto irreversible en la vida de la adolescente.