La crisis humanitaria en el Darién sigue escalando con cifras alarmantes
La peligrosa travesía por la selva del Darién continúa siendo una ruta obligada para miles de migrantes en busca de mejores oportunidades. En lo que va de 2024, un total de 369.850 personas han cruzado este corredor natural, según el informe más reciente de la Defensoría del Pueblo. La mayoría de quienes emprenden esta travesía son familias, con un 49% de mujeres y un 20% de menores de edad entre los viajeros.
Durante la conmemoración del Día de los Derechos Humanos, la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, expresó su preocupación por los riesgos asociados a esta ruta, controlada en gran parte por el Clan del Golfo. “Migrar no solo es dejarlo todo, es jugarse la vida cuando debería ser una oportunidad para construir un mejor futuro”, enfatizó.
El informe también resalta un incremento en el flujo migratorio desde países como China, India, Vietnam y Afganistán, además de los migrantes tradicionales de Venezuela, Colombia, Ecuador y Haití. Este patrón diversificado refleja una intensificación de la crisis migratoria global.
Las violaciones a derechos humanos reportadas incluyen discriminación, desapariciones, violencia sexual y daños físicos y emocionales. La situación es aún más grave para los menores no acompañados, quienes enfrentan altos riesgos de explotación sexual, laboral y trata de personas en su tránsito.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo ha reiterado la urgencia de implementar rutas migratorias seguras, fortalecer la cooperación internacional y garantizar la protección integral de los grupos más vulnerables. También se propone reforzar la presencia institucional en la región para combatir el control de grupos ilegales sobre las rutas migratorias.
“La respuesta no debe centrarse únicamente en el control migratorio, sino en asegurar la protección de quienes arriesgan todo por un futuro digno”, concluyó la Defensora, destacando la necesidad de medidas urgentes para atender esta crisis humanitaria.