
El presidente Gustavo Petro visitó el municipio de Gigante, Huila, el viernes 20 de septiembre, donde entregó tierras productivas a campesinos de la región. Durante su discurso, el mandatario cuestionó fuertemente la construcción de Hidroituango, el proyecto hidroeléctrico más grande de Colombia, señalando que nunca debió realizarse.
Petro destacó la importancia de aprovechar la radiación solar en el desierto de La Tatacoa para generar energía, y sugirió que el departamento debería impulsar proyectos de energía solar. También criticó el modelo de operación de la hidroeléctrica de Urrá, calificándolo como una de las “vagabunderías” en el país, y denunció la muerte de un indígena en la región del río Sinú en relación con el proyecto.
El presidente también hizo una fuerte acusación sobre la violencia y los intereses ocultos detrás de estos proyectos, mencionando que “así se hacen las hidroeléctricas en Colombia, matando gente”. Afirmó que la cadena de suministro de energía incrementa costos que afectan al consumidor final, y sugirió que incluso dineros de la mafia podrían estar involucrados en estos negocios.
Petro concluyó que el desarrollo debe priorizar el bienestar de las comunidades y el crecimiento de la vida, haciendo un llamado a ejecutar proyectos de forma más coordinada con los territorios. Además, recordó las denuncias sobre desplazamientos y desapariciones forzadas asociadas a la construcción de Hidroituango, subrayando que estos impactos negativos deben ser atendidos.