Flor de bonche: el símbolo que enciende y despierta la llama de los IV Juegos Departamentales y Paradepartamentales de Córdoba
En los IV Juegos Departamentales y Paradepartamentales de Córdoba, una flor de bonche se ha convertido en el símbolo que une y representa a los 30 municipios del departamento. Tal como los anillos olímpicos simbolizan la unión de los continentes, los pétalos de esta majestuosa flor encarnan la tradición, el compromiso y los sueños de las subregiones que componen el territorio cordobés, desde el Alto Sinú hasta el Golfo de Morrosquillo.
Flor de bonche, llama olímpica
El encendido de la antorcha, marcado por esta flor, no solo dio inicio a las competiciones deportivas juveniles más importantes del departamento, sino que también despertó una chispa ancestral. Este fuego ilumina las aspiraciones de los deportistas cordobeses y engalana el Coliseo Miguel Happy Lora, epicentro de las proezas y logros de generaciones pasadas y futuras. Este icónico escenario sigue siendo el templo de las hazañas deportivas de Córdoba.
Alrededor de la imponente flor de bonche ondean los banderines que, impulsados por el viento, narran una historia de valentía y unión. En Córdoba, el deporte es mucho más que una competencia: es una tradición que refleja el coraje, la fraternidad y el espíritu indomable de los atletas, hijos de una tierra de jaguares. Aquí, la naturaleza y el esfuerzo de cada atleta resuenan en cada paso y cada latido.