
Ucrania y las fuerzas rusas se acusaron el viernes de haber bombardeado una columna de coches de civiles en el límite entre la zona ucraniana y la región ocupada de Zaporiyia, en el sur, que causó al menos 23 muertos.
Las fuerzas de ocupación rusas informaron también que en la región vecina de Jersón, un alto responsable del poder regional, afín a Moscú, murió en un bombardeo ucraniano.
Parcialmente bajo control ruso, Jersón y Zaporiyia, en el sur de ucrania, son dos de las cuatro regiones que la Rusia de Vladimir Putin va a anexionar este viernes.
“El enemigo lanzó un ataque con cohete contra un convoy humanitario de civiles, gente que hacía cola para ir a la zona temporalmente ocupada, ir a reunirse con los familiares, recibir ayuda”, indicó en Telegram el gobernador ucraniano de la región, Oleksandr Starukh.
“Hay 23 muertos y 28 heridos, todos civiles, locales”, precisó. “Ardan en el infierno, malditos rusos”, agregó.
🇷🇺🇺🇦 En Jersón, por su parte, Rusia toma el pueblo de Kostromka y los ucranianos se retiran hacia el río Ingulets.
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— Descifrando la Guerra (@descifraguerra) September 28, 2022
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, calificó este viernes a Rusia de “Estado terrorista” y “escoria sanguinaria” tras el ataque contra un convoy de civiles en la región de Zaporiyia (sur), que dejó al menos 25 muertos y 50 heridos.
“Solo los terroristas completos pueden hacer eso y no deberían tener lugar en el mundo civilizado”, dijo Zelenski en Telegram, antes de llamar a Rusia “Estado terrorista” y “escoria sanguinaria”. “Responderán por cada vida ucraniana perdida”. Por su parte, las autoridades prorrusas acusan a Kiev por este mortal ataque.
Tomado de :Blu Radio