Amor de madre: caminó más de una hora con su hija herida en la espalda para buscar ayuda en Valencia
Una madre protagonizó una conmovedora historia en zona rural de Valencia, Córdoba, luego de caminar durante más de una hora cargando a su hija de cinco años, quien había resultado herida tras ser atacada por un animal silvestre. Su único propósito era encontrar ayuda para aliviar el dolor de su pequeña.
El amor de una madre no conoce obstáculos. Así quedó demostrado en zona rural del municipio de Valencia, Córdoba, donde una mujer caminó durante más de una hora con su hija de cinco años sobre la espalda, buscando desesperadamente ayuda después de que la menor fuera atacada por un saíno o pecarí, un animal silvestre parecido a un cerdo.
Según la información conocida, el animal le ocasionó una herida en una de sus rodillas con sus colmillos, provocándole un intenso dolor. Ante la situación y la necesidad de recibir atención, su madre decidió cargarla y emprender un largo recorrido hasta encontrar un lugar donde pudieran auxiliarla.
Después de más de una hora de camino, ambas llegaron a la Subestación de Policía Guadual, donde la mujer pidió ayuda para su hija, quien se encontraba llorando por el dolor de la lesión. Al conocer lo ocurrido, el uniformado de guardia solicitó la presencia del patrullero Julio Cabalan, quien cumple funciones de enfermería en esa unidad.
El patrullero atendió a la pequeña y realizó la curación inicial de la herida, brindándole alivio en medio de la angustia que vivían madre e hija. Una vez terminó el procedimiento, la mujer agradeció el gesto del uniformado, mientras la niña se mostró más tranquila después de recibir los primeros cuidados.
Esta historia refleja las dificultades que enfrentan algunas familias de las zonas rurales para acceder oportunamente a servicios de salud, especialmente cuando deben recorrer largas distancias para conseguir atención ante una emergencia.
Más allá de la ayuda recibida, la protagonista de esta historia es una madre que no se rindió ante la adversidad. Con su pequeña hija sobre la espalda y el deseo de verla bien, caminó durante más de una hora demostrando que el amor por un hijo puede convertirse en la fuerza más grande para superar cualquier obstáculo.