“No quiero ser el próximo Jairo Zapa Pérez”: dura denuncia del presidente de la Cámara de Comercio de Montería
Una fuerte denuncia sacude a la Cámara de Comercio de Montería. Su presidente ejecutivo, Álvaro Segrith Sepúlveda Salgado, alertó sobre presuntas maniobras de algunos empresarios que buscarían tomar el control de la entidad para favorecer intereses particulares. Su declaración, en la que mencionó el nombre de Jairo Zapa Pérez, llamó especialmente la atención por la gravedad de la comparación.
Una nueva controversia se abre alrededor de la Cámara de Comercio de Montería. Su presidente ejecutivo, Álvaro Sepúlveda Salgado, denunció presuntas injerencias de sectores empresariales que, según sus señalamientos, estarían intentando convertir la entidad en una “cámara de bolsillo”, utilizando mecanismos de afiliación para ganar influencia sobre las decisiones internas.
La denuncia apunta a una supuesta estrategia mediante la cual algunos empresarios estarían vinculando a trabajadores de sus propias compañías como si fueran empresarios independientes, con el propósito de afiliarlos a la Cámara de Comercio y, presuntamente, aumentar su capacidad de participación e influencia en la entidad.
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue la contundente expresión utilizada por Sepúlveda para manifestar su preocupación: “No quiero ser el próximo Jairo Zapa Pérez de Córdoba”. La referencia alude al recordado exdirector de Regalías de Córdoba, cuya desaparición y posterior fallecimiento marcaron uno de los casos judiciales más impactantes del departamento.
Las declaraciones del dirigente cameral generan interrogantes sobre las tensiones que estarían rodeando el funcionamiento de la Cámara de Comercio y los posibles intereses particulares en sus decisiones. No obstante, hasta el momento no se han presentado públicamente pruebas que permitan establecer la existencia de una maniobra irregular de afiliaciones ni se ha determinado quiénes estarían detrás de las supuestas actuaciones denunciadas.
El señalamiento también plantea la necesidad de esclarecer si la expresión de Sepúlveda corresponde a una preocupación por su seguridad personal o a una comparación relacionada con las presiones que afirma estar enfrentando. Por ahora, no se ha confirmado que el presidente ejecutivo haya recibido amenazas directas contra su vida, por lo que las autoridades competentes deberán verificar cualquier situación que pueda representar un riesgo.
Más allá de las diferencias internas, la polémica pone sobre la mesa la importancia de garantizar que la Cámara de Comercio de Montería represente los intereses generales de los comerciantes y empresarios de la región, sin que sus decisiones queden sometidas a presuntas influencias particulares.
La denuncia de Álvaro Sepúlveda abre un nuevo capítulo de controversia en el sector empresarial de Montería. Ahora queda por conocer si los señalamientos serán llevados formalmente ante las autoridades y qué explicaciones ofrecerán los sectores involucrados, mientras crece la expectativa por el alcance de sus declaraciones.
Ver esta publicación en Instagram