350 familias indígenas reciben maquinaria para fortalecer sus cultivos
El trabajo en el campo comienza a cambiar para 14 asociaciones indígenas de Córdoba. Con la entrega de maquinaria y herramientas agrícolas, cientos de familias esperan producir más, reducir el esfuerzo físico y fortalecer los cultivos que durante generaciones han sostenido su economía.
Cultivar maíz, yuca o ñame ya no dependerá únicamente del esfuerzo físico para cientos de familias indígenas de Córdoba. Un total de 350 familias, agrupadas en 14 asociaciones, recibieron herramientas y maquinaria agrícola que les permitirán hacer más eficiente el trabajo en sus parcelas.
Entre los beneficiarios se encuentra una asociación de pequeños productores del municipio de Purísima, cuyos integrantes recibieron equipos como motoazadas, guadañadoras, fumigadoras de motor y bombas de espalda, elementos que facilitarán las labores diarias y contribuirán a mejorar la productividad de sus cultivos.
Para quienes durante años han trabajado la tierra de forma manual, estas herramientas representan una oportunidad para avanzar sin dejar de lado las prácticas agrícolas heredadas de sus ancestros. “Veníamos trabajando a fuerza de pulmón y ahora tenemos mejores herramientas para seguir sembrando y pensar en un mejor futuro para nuestros hijos”, expresó Miguel de Agustín Roqueme, capitán del Cabildo Indígena Menor del sector rural Comején, en Purísima.
La entrega hace parte del Proyecto de Unidades Productivas Agropecuarias (UPA), una estrategia que beneficia en total a 945 familias productoras de 21 municipios del departamento, entre comunidades indígenas, afrodescendientes, mujeres rurales, pescadores artesanales y población afectada por el conflicto armado.
Además de los equipos, las asociaciones recibirán acompañamiento técnico y organizativo para fortalecer sus procesos productivos, con el propósito de impulsar la economía rural y contribuir a la recuperación de las comunidades que resultaron afectadas por las recientes inundaciones en el departamento.