¿Con cuánta energía viene El Tigre?
Por : Fabián Villafañe Díaz
Gerente de Sinergia Energía Solar
El 7 de agosto, Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia, con la economía y la seguridad en el centro del debate. Pero hay un tercer frente, mucho más urgente: Colombia podría llegar a ese cambio de gobierno con el sistema eléctrico más ajustado de su historia reciente. El nuevo gobierno no solo hereda expectativas políticas; hereda un riesgo de energía disponible que hoy es negativo.
Más del 70% de la electricidad del país depende de fuentes hídricas, como URRÁ, por ejemplo, lo que deja al sistema expuesto a la variabilidad climática. Según XM, la entidad que administra el mercado eléctrico, Colombia solo recibió el 17% de la nueva energía proyectada en 2023, el 25% en 2024 y apenas el 10,8% en 2025. Sin inversión sostenida en redes de transmisión y subestaciones, el déficit estructural podría materializarse desde 2027, y su consecuencia más dura es la subida de tarifas de energía y el riesgo de apagón.
El antecedente reciente es una advertencia concreta. El fenómeno de El Niño de 2023-2024 redujo los embalses al 27% de su capacidad útil, un mínimo en 20 años, y los aportes hídricos cayeron al 45% de su media histórica. El Gobierno tuvo que exigir a las termoeléctricas operar al máximo, llegando a cubrir el 45% de la energía consumida, el doble de su participación habitual. Hoy los modelos climáticos apuntan a un posible ‘superniño’ en el segundo semestre de 2026: el primer gran examen energético del nuevo gobierno podría llegar antes de que termine su primer año, con un margen de error prácticamente nulo. ¿Con cuánta energía llega El Tigre? Lo dirán los embalses, las lluvias y, sobre todo, las decisiones de inversión en infraestructura de transmisión energética que se tomen en los próximos meses.
El potencial para cambiar esta ecuación existe y es medible. Entre La Guajira y Córdoba, la irradiación solar es muy superior al promedio mundial. La UPME calcula que el sistema de consumo energético del país podría crecer entre 122% y 201% en los próximos 15 años, lo que exigiría entre 7,2 y 12,4 gigavatios en renovables no convencionales.
La respuesta de política pública no puede limitarse a subir tarifas cuando llueve poco. Se requiere seguridad regulatoria de largo plazo; ahí la CREG ha venido jugando un papel importante y ahora mucho más, para poder ser atractivos en inversión privada de generación y transmisión. También, procesos de conexión más ágiles para los proyectos renovables que ya están listos para construirse a gran escala. Para los de pequeña escala, mejoras en los tiempos de respuesta de los OR (Afinia).
Lo que corresponde a las empresas y casas, sobre todo del Caribe y Córdoba, a la par, mientras la energía del Tigre madura, es aprovechar la autogeneración solar, dado que dejó de ser una apuesta para convertirse en una decisión financiera positiva.
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Una cosa sí es segura: el sol seguirá saliendo cada mañana y nosotros, desde Sinergia Energía Solar, hemos detectado que muchas empresas han tomado la consciente decisión de asumir su seguridad energética mediante el uso de energía solar, lo que los pone en ventaja competitiva mientras otros pueden quedar expuestos ante el inminente riesgo de aumento de tarifas y apagón. Ahora bien, a todos nos queda aportar nuestro granito de arena, siendo responsables y solidarios de esta grave situación mediante el uso eficiente de nuestros consumos energéticos.