¡ESTALLA ESCÁNDALO EN UNISUCRE! Estudiantes se toman el campus por sueldos de hasta $93 millones
La Universidad de Sucre está en el ojo del huracán. Protestas estudiantiles, denuncias por millonarios salarios y posibles irregularidades en publicaciones académicas desataron una crisis que ya no se queda en los pasillos.
La indignación explotó en Sincelejo. Estudiantes de la Universidad de Sucre declararon asamblea permanente y se tomaron espacios dentro del campus, incluyendo la sala de profesores, mientras bloqueaban el acceso principal en una protesta pacífica que dejó en evidencia el malestar que crece dentro de la institución.
La chispa fue una denuncia que encendió todo: salarios de algunos docentes que superarían los 90 millones de pesos mensuales. La cifra, que supera incluso ingresos de altos cargos del Estado, desató preguntas incómodas entre los estudiantes, quienes hoy exigen explicaciones claras y transparencia.
Pero detrás del ruido hay algo más profundo. Un dossier conocido recientemente advierte sobre un posible “cartel de los puntos”, un esquema en el que algunos profesores habrían aprovechado el sistema de puntaje académico —que convierte publicaciones en ingresos— para inflar sus salarios de manera acelerada.
Los datos generan aún más controversia: al menos 15 docentes habrían alcanzado ingresos entre 48 y 93 millones de pesos mensuales. Nombres como Alexander Pérez Cordero, Donicer Montes Vergara y William Alejandro Niebles Núñez aparecen entre los más altos, con incrementos que, en algunos casos, superan los 70 millones en apenas cuatro años.

Las alertas no se quedan ahí. El mismo material señala que cientos de artículos académicos tendrían irregularidades, incluyendo publicaciones en revistas cuestionadas, posibles coautorías repetidas, similitudes extremas entre textos e incluso sospechas sobre uso de inteligencia artificial. Todo esto habría impactado directamente en la asignación de puntos que se traducen en dinero.
En medio de la tensión, la protesta estudiantil ha sido pacífica, pero cargada de presión. La ocupación de espacios administrativos tomó por sorpresa a docentes y directivos, generando momentos incómodos dentro del campus, aunque sin enfrentamientos.
El caso ya no es solo un debate universitario. Se trata de una discusión que toca recursos públicos, ética académica y confianza institucional. Mientras se anuncian reuniones internas y posibles revisiones, una pregunta sigue creciendo en las calles y salones: ¿se premió el mérito… o se manipuló el sistema?