Durante el Domingo de Ramos, es común el uso de hojas de palma en las celebraciones. Sin embargo, las autoridades recuerdan que la palma de cera es una especie protegida cuya tala está prohibida, debido a su importancia ecológica y su estado de conservación.
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No a los ramos de palma
Este árbol no solo es símbolo natural del país, sino también el hábitat del loro orejiamarillo, una especie que se encuentra en peligro crítico de extinción y cuya supervivencia depende, en gran medida, de la preservación de estos ecosistemas.
Por ello, se invita a la ciudadanía a optar por ramos alternativos elaborados con materiales sostenibles, contribuyendo así a la protección de la biodiversidad y evitando prácticas que afectan el equilibrio ambiental.
El mensaje es contundente: celebrar la fe no debe ir en contravía de la vida. Esta Semana Santa, la invitación es a cuidar la naturaleza, respetar las normas y asumir un compromiso real con el entorno. Porque proteger la biodiversidad también es un acto de responsabilidad colectiva.