UNGRD anuncia obra de emergencia para reforzar jarillón que comunidades construyen en Lorica
El director Carlos Carrillo recorrió la vereda Sarandelo, donde más de 200 personas trabajan desde hace 28 días para cerrar el boquete de Nueva Colombia en el río Sinú.
En medio de las labores comunitarias para contener el desbordamiento del río Sinú en el municipio de Lorica, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, visitó la zona del jarillón artesanal que se construye en la vereda Sarandelo, en el municipio de Lorica y anunció la estructuración de una obra de emergencia que permitirá reforzar los trabajos adelantados por las comunidades.
Durante el recorrido por el sector conocido como Nueva Colombia, en el corregimiento de Cotocá Arriba, Carrillo destacó el esfuerzo de los habitantes que, junto a organismos de socorro y autoridades locales, han trabajado sin descanso durante 28 días para cerrar el boquete que provocó el desbordamiento del río Sinú y afectó a miles de familias en la región.
Reforzar jarillón
Las labores han incluido el corte de madera, el anclaje de estructuras en el río, el llenado de sacos de arena y su traslado en planchones hasta el punto crítico. De acuerdo con los responsables de la operación, diariamente se llenan más de 1.500 sacos de arena para avanzar en la construcción de un jarillón artesanal de aproximadamente 140 metros, con el objetivo de contener la fuerza del agua y evitar nuevas inundaciones.
En estas tareas participan más de 200 personas, entre habitantes de Lorica y miembros de diferentes instituciones como la Defensa Civil, Bomberos, el grupo Ponalsar de la Policía, el Ejército Nacional, la Armada, la UNGRD y la Alcaldía de Lorica.
El director de la UNGRD explicó que, paralelamente a este trabajo comunitario, la entidad avanza en la estructuración y contratación de una obra de emergencia que permitirá fortalecer la intervención en el punto crítico, especialmente ante la proximidad de la temporada de lluvias.
Con esta medida se busca brindar mayor protección a las comunidades cercanas al río Sinú y garantizar una solución más sólida que complemente el esfuerzo que, durante casi un mes, han liderado los propios habitantes de la zona.