Opinión

Pragmatismo en la inversión

Por: Erasmo Elías Zuleta Bechara

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Si la economía crece, el país, las regiones y sus habitantes prosperan. Esto lo ha demostrado la historia de la economía de mercado. Una vez esta crece, es muy relevante analizar las causas de la expansión. Al estudiar los componentes que jalonaron el crecimiento económico del país hasta el mes de sep.-25, que fue de 2,9% acumulado, se destaca que el componente que lo lideró fue el gasto público, con una expansión de 7,1%. Mientras tanto, la inversión creció un 5,6%, vs. una expansión de 2,4% en 2024, y aún recuperándose de la fuerte caída que sufrió en 2023, cuando a septiembre se contrajo un 13,5%.

El comportamiento de la inversión en el Producto Interno Bruto (PIB) es muy importante porque nos habla de los años venideros de un país. Es la siembra hoy, que cosechamos mañana. Lo que sembramos en educación, en salud, en infraestructura, mañana lo podemos cosechar en competitividad y en bienestar.

Por esto preocupa que a sep.-25 la inversión como porcentaje del PIB alcanzó un 17,5%, muy por debajo del promedio de los últimos 20 años, que fue de un 21,4%. Esta cifra es reforzada con el comportamiento de la Inversión Extranjera Directa (IED) en el país. A sep.-25, el total de la IED en Colombia cayó un 5%, continuando una caída del 28% a sep.-24.

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He sido consciente de la importancia de la inversión durante mi vida pública. Por eso, cuando en 2021 la Ley 2112 fue sancionada (una ley que surgió de un proyecto de ley de mi autoría), logramos que los fondos privados de pensiones tuvieran que invertir en el país, en proyectos productivos, a través de Fondos de Capital Privado, como mínimo un 3% de los recursos que administran. Esto significó que estas inversiones pasaran de COP $4,4 billones en abril de 2021 a más de COP $9,4 billones en la actualidad, generando más de 460 mil empleos en Colombia.

Recordando la lucha que en su momento di en el legislativo defendiendo esta iniciativa, y a propósito de las restricciones regulatorias que desde el Gobierno nacional planean para restringir aún más las inversiones que en el exterior hacen los fondos de pensiones, me sorprende el negativismo de muchos líderes políticos y económicos del país. Dicen o insinúan que, si se invierte en el país, se va a perder el ahorro pensional que hemos logrado.
Una cosa sí es cierta.

El dinero de las pensiones no puede ser utilizado para hacer politiquería, en burocracia o para desperdiciarlo. Son recursos que se deben invertir en proyectos prósperos y rentables. Pero de ahí a decir que en Colombia no hay negocios o iniciativas rentables, hay una gran diferencia. Como colombianos, decimos desde entidades como el Ministerio de Comercio o ProColombia, y desde nuestras embajadas en el exterior, que inviertan en Colombia, pero, por otra parte, acá en el territorio, algunos manifiestan que es muy peligroso invertir en este país, que es mejor invertir en mercados internacionales, en empresas extranjeras, y qué paradoja: muchas de ellas reinvierten estos recursos en Colombia.

Soy un convencido de los beneficios de la diversificación del portafolio de los fondos de pensiones y es discutible el límite para invertir recursos en el exterior. Asimismo, se puede discutir el límite de recursos que se puedan invertir en deuda nacional, pero decir que no tenemos empresarios, ideas y proyectos rentables y confiables no solo falta a la verdad, sino que espanta a cualquier inversionista local o extranjero que piense en una oportunidad en Colombia.

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Entretanto, en el departamento de Córdoba ya tenemos nuestra primera zona franca permanente, porque el empresariado confía en el país y piensa generar empleo, crecer y exportar. Decimos y creemos, en verdad, que se vale invertir en Colombia. Somos consecuentes entre nuestras palabras y nuestras acciones.

Debemos ser pragmáticos en las inversiones de nuestros ahorros, pero no denigrar falsamente de las capacidades del empresariado colombiano.

 

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