El Acueducto Regional del San Jorge avanza hacia su etapa final con un 92% de ejecución, pese a que durante las recientes pruebas de bombeo se detectaron algunas fugas que ya están siendo intervenidas por el contratista. La obra, que llevará agua potable a cuatro municipios de Córdoba, continúa en marcha mientras se instalan los últimos 1.900 metros de tubería.
El proyecto, que tiene una inversión total de $110.000 millones, beneficiará a más de 170.000 habitantes de Buenavista, Planeta Rica, Pueblo Nuevo y La Apartada, municipios que por años han esperado el suministro de agua potable de manera continua y estable.
Durante una visita técnica a la subregión, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, acompañó las pruebas de bombeo desde la planta de tratamiento hasta la estación de Buenavista, verificando la presión, el comportamiento de la red y el funcionamiento del sistema en general.
“En el recorrido se identificaron algunas fugas, pero nuestros equipos ya trabajan en su corrección. Continuaremos con las pruebas técnicas necesarias hasta garantizar que el agua llegue con fuerza, continuidad y sin contratiempos al municipio de Buenavista”, aseguró el mandatario.
El sistema está diseñado para tratar 390 litros por segundo y garantizar un servicio continuo las 24 horas del día. De los 89.000 metros de tubería proyectados desde la planta de tratamiento hasta Pueblo Nuevo, ya se han instalado 87.100 metros.
La construcción del acueducto ha enfrentado múltiples retrasos a lo largo de más de una década. En 2021 fue suspendida por falta de recursos y problemas de planeación. En 2023, la Contraloría General alertó que más de $81.000 millones pagados estaban en riesgo de pérdida debido al estancamiento del proyecto.
El Ministerio de Vivienda dio luz verde para retomar las obras en diciembre de 2024, después de que la Gobernación presentara una reformulación técnica y financiera. Con una adición presupuestal de $12.000 millones, el costo total pasó de $93.000 millones a $103.800 millones.
La Administración Departamental estableció como fecha límite el 31 de diciembre de 2025 para la entrega del sistema, y puso en marcha un seguimiento quincenal para asegurar el cumplimiento del cronograma y evitar nuevos retrasos en una obra clave para el desarrollo de la región.