Soldado cordobés murió en combate con disidencias en Tibú; Fuerzas Militares mantienen ofensiva en el Catatumbo
Un enfrentamiento armado entre tropas del Ejército Nacional y el frente 33 de las disidencias de las Farc dejó como saldo la muerte del soldado Andrés Miguel García Montes, oriundo de Planeta Rica (Córdoba). El hecho ocurrió en la tarde de este viernes 14 de noviembre en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander, una de las áreas más complejas del país por la presencia de grupos armados ilegales.
La Fuerza de Tarea Vulcano, unidad adscrita a la Segunda División del Ejército, confirmó que los combates se registraron mientras soldados del Batallón de Operaciones Terrestres N.º 11 adelantaban operaciones de control militar. En medio de la confrontación, García Montes perdió la vida. El militar llevaba dos años y diez meses en la institución.
A través de un comunicado, el Ejército expresó su solidaridad con la familia del uniformado:
“Expresamos nuestras más profundas condolencias a la familia de nuestro soldado, quien perdió su vida en el cumplimiento del deber. Un equipo interdisciplinario está brindando apoyo a sus familiares en este difícil momento”, señaló la institución.
El almirante Francisco Cubides, comandante general de las Fuerzas Militares, también lamentó el asesinato y aseguró que este no quedará impune:
“Mi más profundo agradecimiento a nuestro soldado profesional por entregar lo más valioso que tenemos, la vida. Las tropas continúan en la zona para dar con el paradero de los responsables y seguir protegiendo a los habitantes de esta región”, manifestó.
Ofensiva militar continúa en el Catatumbo
La muerte del soldado García Montes se registró horas después de que el Ejército informara sobre una operación que permitió destruir siete laboratorios para el procesamiento de drogas y dos semilleros de cultivos ilícitos en Tibú y El Zulia.
Estos complejos ilegales, según las autoridades, pertenecerían al ELN, organización que mantiene fuerte presencia en el Catatumbo. La destrucción de esta infraestructura representa una afectación económica de más de $2.600 millones y, de acuerdo con la Fuerza Pública, evita que lleguen al mercado internacional unas 405.000 dosis de cocaína con destino a Centroamérica y Estados Unidos.
Mientras los operativos continúan, las Fuerzas Militares reafirmaron su compromiso de mantener el control territorial en esta región donde convergen disidencias de las Farc, ELN y estructuras del narcotráfico.