Portugal le dio el último adiós a Diogo Jota y su hermano antes de la capilla ardiente
Bajo un cielo despejado y con un profundo silencio respetuoso, cientos de personas se reunieron este viernes en el municipio portugués de Gondomar para despedir a Diogo Jota y su hermano André, fallecidos trágicamente en un accidente de tráfico ocurrido en la A52, en Cernadilla (Zamora, España), la madrugada del jueves.
El delantero del Liverpool, de 28 años, y su hermano menor, André, de 25, recibieron un sentido homenaje en la capilla ardiente instalada en la Capilla de la Resurrección, ubicada justo detrás de la Iglesia Matriz de Gondomar, donde ambos crecieron. Personalidades del fútbol, como Bernardo Silva, Diogo Dalot y el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, Pedro Proença, se unieron a familiares, vecinos y seguidores en una emotiva jornada de duelo nacional.
El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro Luís Montenegro también hicieron presencia en el lugar, resaltando el impacto humano y profesional que dejó Diogo Jota en su país. “Fue una figura por encima de la portugalidad”, afirmó Proença, destacando su humildad, profesionalismo y legado en el deporte.
Este sábado se realizará el funeral, que estará a cargo del obispo de Oporto y tendrá lugar en la misma Iglesia Matriz. Diogo Jota, quien recientemente se había casado con su compañera de vida y madre de sus tres hijos, será recordado no solo como una estrella del fútbol europeo, sino como un hombre sencillo, querido y profundamente arraigado a sus raíces.