San Bernardo del Viento lidera en Colombia el primer piloto comunitario para enfrentar el cambio climático
Más de 1.200 habitantes del corregimiento de Chiquí, en Córdoba, serán los primeros beneficiarios de un innovador plan nacional que apuesta por soluciones basadas en la naturaleza para reducir el riesgo de desastres climáticos.
El corregimiento de Chiquí, en el municipio de San Bernardo del Viento – Córdoba, se convierte en pionero en Colombia al ser seleccionado como escenario del primer piloto de ecorreducción del riesgo de desastres (Eco-RRD), una estrategia ambiental innovadora que apuesta por soluciones basadas en la naturaleza para hacer frente a los efectos del cambio climático.
Más de 1.200 personas se beneficiarán directamente de esta iniciativa, liderada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible con el apoyo de Fondo Acción. El proyecto, que actualmente se encuentra en su fase preparatoria, contempla acciones ecológicas para rehabilitar el complejo cenagoso del delta del bajo Sinú, una de las zonas más vulnerables al aumento del nivel del mar y las inundaciones en el Caribe colombiano.
Acciones para el cambio climático
Entre las principales actividades para enfrentar el cambio climático, se destacan la limpieza superficial de caños y canales, la siembra de árboles nativos en las riberas de las ciénagas, y la puesta en marcha de un Sistema de Monitoreo Comunitario Participativo, que empodera a la comunidad como guardiana activa de su territorio.
La ministra de Ambiente, Lena Estrada Añokazi, subrayó que el enfoque del piloto busca prevenir desastres y mejorar la calidad de vida sin recurrir a obras costosas en concreto. “Con la implementación de estas acciones lograremos reducir el riesgo de inundaciones, evitar la pérdida de cultivos y viviendas, mejorar la seguridad alimentaria, atraer inversión para programas de conservación y generar empleos locales. Además, abrimos la puerta a una oferta de turismo ecológico y cultural que dinamice la economía local”, afirmó.
El Eco-RRD también contribuirá a recuperar servicios ecosistémicos esenciales para la región, como la regulación natural de inundaciones mediante la protección de manglares y vegetación ribereña, la mejora de la fertilidad de los suelos agrícolas y la conservación de recursos pesqueros para el consumo humano, contribuyendo así al cambio climático.
Esta apuesta ambiental cuenta con respaldo de la cooperación internacional, a través del programa Euroclima y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), financiados por la Unión Europea y los gobiernos de Alemania, Francia y España.
Con esta iniciativa, Colombia da un paso firme hacia la adaptación climática desde lo local, convirtiendo a San Bernardo del Viento en ejemplo nacional de resiliencia comunitaria y restauración ecológica con participación ciudadana.