Después de 13 años, familia monteriana da sepultura digna a Yam Enrique González
Luego de más de una década de búsqueda, la familia de Yam Enrique González Morales finalmente logró recuperar su cuerpo y darle una sepultura digna en Montería.
González, un comerciante de calzado de 28 años, desapareció en diciembre de 2011 tras un viaje a Cúcuta, donde denunció ser víctima de extorsión por un grupo armado. Desde entonces, su familia no tuvo noticias sobre su paradero, viviendo años de angustia e incertidumbre.
La respuesta llegó en agosto de 2023, cuando en la tercera intervención del Cementerio Central de Cúcuta, realizada en el marco del Plan Regional de Búsqueda Área Metropolitana de Cúcuta – Frontera y bajo la medida cautelar de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), fueron hallados sus restos. Gracias a las acciones de investigación humanitaria y extrajudicial de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) de Norte de Santander, se logró localizar a la familia y confirmar su identidad.
En febrero de 2024, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Regional Bogotá, verificó que las estructuras óseas correspondían a González Morales. Posteriormente, gracias a un esfuerzo conjunto entre las Unidades de Búsqueda de Córdoba y Norte de Santander, se realizó el traslado del cuerpo a Montería para su entrega a sus seres queridos.
Un adiós con dignidad
La entrega del cuerpo estuvo acompañada por un proceso de atención psicosocial brindado por la Unidad para las Víctimas, así como la socialización del informe sobre lo ocurrido y las acciones realizadas por la UBPD. La familia organizó un homenaje simbólico, seguido de una ceremonia religiosa y el sepelio en un cementerio de la ciudad.
Termania Hernández González, hermana de Yam Enrique, expresó su alivio tras tantos años de incertidumbre y envió un mensaje a quienes aún buscan a sus seres queridos: “Hago un llamado a las familias buscadoras para que acudan a la Unidad de Búsqueda. Encontrar y dar un entierro digno a nuestros seres queridos es un derecho y una forma de cerrar este doloroso capítulo.”
Este caso representa una luz de esperanza para cientos de familias que aún esperan respuestas sobre la suerte de sus desaparecidos en el país.