Día sin carro en Montería reduce en un 20 % el ruido, pero solo durante la restricción
Ingeniera Angélica Bustamante Ruiz, jefe del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Córdoba.
Las jornadas de Día sin Carro en Montería generan una reducción del 20 % en los niveles de ruido, aunque este efecto solo se mantiene durante el tiempo en que está vigente la medida, según Angélica Bustamante Ruiz, jefa del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Córdoba.
La especialista en Gestión Ambiental destacó que esta iniciativa tiene un impacto positivo, pero temporal, pues la contaminación acústica vuelve a sus niveles habituales una vez finaliza la restricción vehicular. Este análisis cobra relevancia en el marco de la primera jornada de 2025, programada por la Alcaldía de Montería para el jueves 6 de febrero, de 8:00 a. m. a 4:00 p. m.
Impacto en la contaminación y retos de la medida
Bustamante Ruiz explicó que, en cuanto a otros contaminantes como gases y material particulado, la jornada no reduce significativamente las emisiones, sino que desplaza su generación. “Los ciudadanos suelen adelantar o retrasar sus desplazamientos para evitar la restricción, lo que reubica los picos de contaminación”, señaló.
No obstante, la ingeniera resaltó que la medida contribuye a disminuir la formación de contaminantes como el ozono durante el mediodía, aunque estos pueden aparecer en menor proporción después de las 4:00 p. m.
“La jornada debe ser replanteada con estrategias que promuevan el uso de medios de transporte alternativos no solo ese día, sino de forma permanente”, afirmó Bustamante Ruiz, invitando a reflexionar sobre nuevas formas de movilidad en la ciudad.
Montería y la contaminación acústica: un problema cultural
Más allá del Día sin Carro, la contaminación por ruido sigue siendo un problema grave en Montería y otras ciudades del Caribe. Bustamante Ruiz lo asocia a un factor cultural, especialmente por el alto volumen en establecimientos comerciales y de entretenimiento, muchos de ellos sin barreras acústicas adecuadas.
“Es difícil controlar la dispersión del ruido en estos espacios. Además, en zonas comerciales como la avenida Segunda, la sobrecarga de anuncios publicitarios auditivos hace que sea complicado distinguir una promoción de otra”, comentó la experta.
Finalmente, la académica invitó a la ciudadanía a sumarse a la jornada usando transporte público o alternativas amigables con el ambiente, y a repensar las estrategias para mejorar la movilidad urbana y la calidad del aire en Montería.