Flota de 160 buses eléctricos requiere la ciudad para avanzar en el nuevo sistema de transporte

La capital cordobesa se prepara para una transformación en su movilidad urbana con la implementación de un sistema estratégico de transporte público, que operará con 160 buses eléctricos. Así lo anunció el alcalde Hugo Kerguelén García, quien destacó que esta iniciativa forma parte del plan de modernización del transporte, previsto para entrar en funcionamiento en 2025.
Adquisición de buses eléctricos
La adquisición de la flota de buses será responsabilidad del operador seleccionado a través de una licitación pública, que se abrirá en los próximos meses. El costo de los vehículos se financiará mediante el fondo de estabilización y subvención tarifaria, asegurando así la sostenibilidad económica del sistema.

Para su operación, el sistema requerirá entre 20.000 y 22.000 millones de pesos anuales, de los cuales $4.000 millones provendrán del nuevo sistema de estacionamiento regulado (ZER), mientras que el restante será cubierto con recursos municipales.
Como parte del proyecto, la administración municipal iniciará la construcción de un patio taller, infraestructura clave para el mantenimiento y operación de los buses eléctricos. Se estima un período de transición de 6 a 8 meses, durante el cual la flota se incorporará de manera progresiva.

El sistema también integrará diferentes modos de transporte, incluyendo el servicio de Businú y bicicletas públicas, permitiendo a los usuarios utilizar una tarjeta única para conectar diferentes rutas y medios de transporte. Por ejemplo, un pasajero podrá desplazarse desde Rancho Grande hasta la Universidad de Córdoba combinando distintos servicios.
La licitación para seleccionar al operador incluirá requisitos técnicos específicos sobre la flota eléctrica y su mantenimiento, permitiendo la participación de empresas transportadoras locales que cumplan con los estándares establecidos.

El alcalde Kerguelén García resaltó que este proyecto busca garantizar un “transporte digno y de calidad” para los monterianos, avanzando hacia un modelo de movilidad sostenible. Además, la administración ya creó el fondo de estabilización, requisito clave para la implementación del sistema.
Con este paso, Montería se suma a las ciudades que apuestan por un transporte limpio y eficiente, reduciendo la contaminación y mejorando la calidad de vida de sus habitantes.