Alerta humanitaria en Tierralta: desplazamiento masivo de comunidades Emberá Katío
La situación ha generado riesgos adicionales como el reclutamiento forzado de menores, violencias de género y restricciones de movilidad.
Desde el 8 de enero, un total de 611 personas (179 familias), pertenecientes al pueblo indígena Emberá Katío del resguardo del Alto Sinú se desplazaron desde las comunidades de Nejondó y Koredó hasta sus centros poblados. El temor a quedar en medio del conflicto armado, debido a la presencia de grupos armados en la zona y a operaciones militares desarrolladas el 7 de enero, llevó a estas familias a abandonar sus hogares.
La situación ha generado riesgos adicionales como el reclutamiento forzado de menores, violencias de género y restricciones de movilidad.
Desplazamiento de Emberá Katío
La Alcaldía de Tierralta ha reconocido la crisis humanitaria y está atendiendo la emergencia con asistencia inmediata. Sin embargo, esta problemática no es nueva, ya que el desplazamiento forzado de estas comunidades ha sido una constante desde 2022, con un incremento significativo en los últimos años. Las ayudas alimentarias y de salud han sido clave, pero las comunidades insisten en la necesidad de garantías de no repetición para evitar que esta crisis continúe.


Organizaciones y defensores de derechos humanos han hecho un llamado a los actores armados, tanto estatales como no estatales, para que respeten las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH). Insisten en que la población civil debe quedar fuera del conflicto, exigiendo el cumplimiento del Artículo 3 común de los Convenios de Ginebra y el Protocolo Adicional II, recordando que “hasta la guerra tiene límites”.
En respuesta a la emergencia, la Alcaldía de Tierralta organizó una brigada de atención integral para las comunidades afectadas, cumpliendo los compromisos adquiridos en el Comité Territorial de Justicia Transicional del 24 de enero. Desde el 29 de enero, un equipo multidisciplinario ha estado brindando asistencia médica, odontológica y entrega de medicamentos, con el apoyo de la ESE Hospital San José de Tierralta, la Mesa Municipal de Víctimas y varias EPS.


La Alcaldía de Tierralta reafirmó su compromiso con el bienestar de las comunidades más afectadas por el conflicto armado y aseguró que continuará trabajando en programas de justicia transicional para garantizar el acceso a derechos fundamentales. Sin embargo, líderes indígenas y organizaciones humanitarias insisten en la urgencia de soluciones estructurales que protejan a los pueblos indígenas de nuevos desplazamientos y violaciones a sus derechos.

