Córdoba
Indignación por uso de banderillas presuntamente con pólvora en corralejas de Ciénaga de Oro
Este incidente ocurrió en la primera jornada del evento, que marca el inicio de las celebraciones del nuevo año en el municipio.
Durante las tradicionales corralejas en Ciénaga de Oro, Córdoba, se desató una ola de indignación tras la difusión de un video que muestra a un hombre clavando una banderilla humeante en el lomo de un toro, aparentemente con pólvora, lo que ha sido considerado un acto de maltrato animal.
Este incidente ocurrió en la primera jornada del evento, que marca el inicio de las celebraciones del nuevo año en el municipio.
Las imágenes, grabadas por un espectador, muestran el momento exacto en que un hombre se acerca al toro con un dispositivo humeante, que podría ser una bengala adherida a la banderilla, y lo introduce en el animal durante la corraleja. El video rápidamente se difundió en redes sociales, generando una fuerte reacción entre defensores de los derechos de los animales.
Hasta el momento, ni los organizadores de la festividad ni las autoridades municipales de Ciénaga de Oro han hecho declaraciones oficiales sobre el incidente, lo que ha aumentado la indignación en la comunidad animalista y en los usuarios de redes sociales. Este acto de maltrato está en contravención con la Ley 1774 de 2016, que establece sanciones para quienes causen daño o sufrimiento a los animales, incluyendo multas y prisión de 12 a 36 meses.
Las corralejas, que son una tradición en varios municipios de la costa Caribe colombiana, han sido objeto de creciente controversia debido a la preocupación por el trato hacia los animales durante los eventos. En los últimos años, han aumentado las voces que piden la prohibición de estos espectáculos, acusándolos de promover el maltrato animal.

Este caso en Ciénaga de Oro se suma a otras denuncias de prácticas crueles en corralejas, como la reciente denuncia en Sampués, Sucre, donde se reportó la quema de toros vivos. Organizaciones como la Plataforma ALTO exigen la suspensión inmediata de estos eventos, que violan las normas de protección animal vigentes en Colombia, y responsabilizan a las autoridades locales por permitir la realización de estas prácticas.