Capturan a líder del Clan del Golfo en pleno partido de fútbol
En la mañana del sábado 19 de octubre, la Fuerza Pública capturó en Medellín (Antioquia) a José Alejandro Castro Cadavid, alias ‘Coronel’ o ‘Chiqui’, señalado como uno de los jefes criminales del Clan del Golfo, grupo armado con injerencia en el departamento de Antioquia. La captura se produjo en una cancha de fútbol de la capital antioqueña, mientras Castro jugaba un partido, en el marco de la operación Themis liderada por el Comando Especial Estratégico (COEEJ) del Ejército Nacional.
Castro Cadavid, apodado ‘Coronel’ debido a su pasado en las Fuerzas Militares, es investigado por homicidio agravado, fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego agravado y concierto para delinquir agravado. Las autoridades lo sindican de ser uno de los responsables del bloque Arístides Meza Páez del Clan del Golfo, una de las estructuras más peligrosas de ese grupo armado, según confirmó la revista Cambio.
Entre los crímenes por los que es investigado, se le señala como autor intelectual del asesinato de Narciso Beleño Belaides, un reconocido líder campesino y presidente de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar (Fedeagromisbol). Beleño fue asesinado de manera violenta el pasado 21 de abril en el municipio de Santa Rosa, Bolívar, en un ataque que Caracol Radio describió como una retaliación por las protestas que lideraba contra la minería ilegal en la Serranía de San Lucas.
El asesinato de Beleño Belaides fue condenado públicamente por el presidente Gustavo Petro, quien pidió celeridad en las investigaciones. “Los asesinos de Narciso Beleño deben ser descubiertos. Un campesino que impulsaba la reforma agraria en el sur de Bolívar. Un campesinado que tenga tierra es el cimiento más fuerte de la Paz en Colombia (sic)”, escribió el mandatario en su cuenta oficial de la red social X, anteriormente conocida como Twitter.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) también se pronunció sobre el asesinato, señalando que Beleño fue atacado por un grupo de hombres armados cuando llegaba a su vivienda en Santa Rosa. Beleño, líder campesino y defensor de los derechos agrarios, había sido una voz prominente en la región, y su asesinato desató una fuerte condena a nivel nacional.