De vendedora de sándwiches a bacterióloga profesional
“Sándwiches a la orden”, con esta frase y una gran sonrisa, Jannina García Mármol recorría los pasillos de la Universidad de Córdoba, horas antes de entrar a clases en el programa de Bacteriología de esta institución, de la cual se graduó como profesional este martes 17 de octubre en ceremonia realizada en el Centro de Convenciones de Montería.
De manos del rector y presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE), Jairo Miguel Torres Oviedo, Jannina recibió el título de Bacterióloga, hecho que se convierte en una historia inspiradora al ser una estudiante excepcional que demostró que, con determinación y sacrificio, se pueden alcanzar los sueños y apoyar a su familia.

Momentos antes de recibir su grado, la emoción y la nostalgia se apoderaron de Jannina, quien llegó acompañada de sus padres Jesús María García Pérez y Alcira Judith Mármol Fajardo.
Recordó lo vivido durante los últimos cinco años, tiempo en el que hizo parte de la gran familia unicordobesa.
Entusiasmada, resaltó que a sus 22 años tiene mucho por agradecer. “Nací en Pelayito, municipio de San Pelayo, donde vivo con mis padres. Tengo dos hermanos, uno es Ingeniero de Alimentos egresado de la Universidad de Córdoba, y mi otro hermano es médico general residente de Endocrinología de la Universidad Nacional. Gracias al esfuerzo de mis padres hemos logrado cumplir nuestros sueños de ser profesionales”, dijo la joven profesional.

Agregó que desde que estaba en el colegio le llamó la atención el estudio de los microrganismos, razón por la cual decidió inscribirse en el programa de Bacteriología.
Agregó que su ingreso a la Universidad de Córdoba se dio tras ganar una beca que otorga la Alcaldía de San Pelayo a los bachilleres del municipio, que obtuvieron los mejores resultados en las pruebas Icfes.

Lo que hace que la historia de Jannina sea aún más notable es que, a pesar de las dificultades económicas, decidió emprender una iniciativa única para financiar sus estudios y aliviar la carga de gastos en su familia.
“Emprender me sirvió para ganar un dinero extra y tener para pagar ciertos gastos de la universidad. Mi papá me transportaba en moto hasta Cereté y de allí tomaba una buseta para llegar a estudiar. El regreso era igual. Con la venta de sándwiches también logré mejorar mis habilidades comunicativas y conocer muchas personas de quienes he aprendido”, explicó la bacterióloga de los García Mármol.

Recordó que los sándwiches los preparaba en su casa tres horas antes de salir para la universidad. Inició vendiendo 11 unidades y al notar que en una hora tuvo buena venta, decidió aumentar la cantidad a 50. “No tuve ningún problema en la universidad con mi emprendimiento, de hecho, varios compañeros también tienen pequeños negocios para ayudar su economía familiar”, precisó.
Los ingresos de su pequeño negocio se destinaban a cubrir los gastos de transporte, fotocopias, almuerzo y algunos libros, aliviando la carga financiera de sus padres.
Hoy, Jannina ha superado todas las adversidades y se ha graduado como bacterióloga, un logro que llena de orgullo a su familia y comunidad universitaria. Sin embargo, su historia no termina aquí. Jannina tiene planes ambiciosos para el futuro. Su próxima meta es seguir estudiando un posgrado en la Universidad de Córdoba para continuar expandiendo sus conocimientos en el campo de la bacteriología.
Finalmente Jannina, tiene un sueño aún más grande: establecer su propio negocio de emprendimiento centrado en sándwiches. Su habilidad para crear sándwiches únicos y deliciosos ha demostrado ser una fuente de inspiración y apoyo para otros. Jannina espera un día emplear a otros estudiantes que, como ella, necesitan un impulso financiero para perseguir sus sueños académicos.
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