
Una relación tóxica, de escasos meses, pudo terminar en tragedia el pasado 19 de diciembre en Montelíbano, cuando Isabela Luna Vergara, de 18 años y Albert David Pastrana Morales, acordeonero de la región, protagonizaron una riña, que terminó en lesiones para ambos.
Según la versión que Isabela ha dejado correr en redes sociales y en medios de comunicación, la noche del sábado 18 de diciembre el acordeonero iba a tocar en un matrimonio, estando allá se tomaron dos cervezas y él manifestó sentirse mal, por lo que un amigo los fue a llevar en una motocicleta.

“El señor iba manejando, un amigo de él, yo iba en el medio y él iba atrás, cuando yo le digo al muchacho que voltee para mi casa, él se enoja y me empieza a pegar en la cabeza, me empieza dar puños y yo le digo que por favor pare, que me está lastimando, incluso el muchacho de la moto le dijo que si no dejaba de pegarme se iba meter, detalló.
Según Isabela, el conductor detuvo la motocicleta ya casi llegando a su casa y en ese momento Albert la tiró al piso y la comenzó a arrastrar del cabello y por los brazos, lleno de ira se le subió encima presionándola con las piernas y supuestamente le dijo: “Vamos para mi casa, allá hablamos con mi mamá, yo voy a cambiar y todo va a mejorar”, ella se habría negado y el joven, presuntamente enfurecido, la mordió causándole una herida cerca al labio inferior.
La joven asegura que durante su relación lo único que recibió fue maltratos y vejaciones por parte del acordeonero, quien maneja otra versión de los hechos.
La otra versión
A diferencia de Isabela, su ahora exnovio Albert David Pastrana Morales, ha mantenido un perfil bajo, no obstante, utilizó sus redes sociales para aclarar que “mucha gente se ha tomado el trabajo de señalarlo y hasta lo han amenazado sin darle la oportunidad de defenderse”.

“Es claro el maltrato, no se debe justificar y no lo haré , pero quiero que sepan que nunca actúe para maltratar o abusar físicamente de una mujer, los hechos se dieron por circunstancias que ella y yo sabemos, mienten a la gente cuando dicen que yo le pegaba y luego me pegaba yo mismo (a nadie le cabe en la cabeza) , muchas veces tuvimos fuertes discusiones por la tóxica relación que teníamos, al punto de reventarme celular, hacerme caer de la moto, otras situaciones como morderme el labio y partírmelo, darme golpes hasta partirme la nariz, arañazos por todo mi cuerpo y muchas más cosas que son vergonzosas y preferiría no sacarlas a una red social”, aseguró.

Aseguró que tanto Isabela como sus amigos y familiares se han dedicado a acabar con su reputación y lo asustan con llamadas anónimas amenazantes: “Su madre llama para decirme que acabara con mi carrera y otras cosas que duelen”.
Aclaró que: “Acepto mi error, no debí forcejear con ella, no debí devolverle el mordisco, ni utilizar la fuerza para solucionar nuestro problema, pero con el alma en el corazón quiero que sepan que no empecé a maltratar a nadie, que reaccioné mal y esta reacción me hizo quedar en la pena de todo un pueblo, me queda una lección gigante”.
CHN
