Sus palabras abrieron camino a una red para cuidar a quienes cuidan
Mientras sus hijos recibían terapia, un grupo de cuidadoras tomó lápiz y papel para hablar de lo que muchas veces vive en silencio: el cansancio, los retos, la gratitud y el amor que acompañan el cuidado de niños neurodivergentes. Sus voces fueron el centro de Cuidadores Neurocreativos: Narrativas Sinuanas de Empatía, un proyecto realizado en Montería.
La iniciativa fue liderada por la abogada y gestora cultural Yennilyn Lara, a partir de su propia experiencia como cuidadora. Seleccionado en la línea de literatura del Portafolio de Estímulos Montería 2026, el proyecto buscó crear un espacio de expresión y empatía para quienes cuidan. “He convertido los desafíos personales en soluciones colectivas”, expresó Lara.
En la sede ABA de Terapias Integrales S.A.S., las participantes asistieron a siete talleres de escritura terapéutica. Allí crearon cartas para otros cuidadores, monólogos, autobiografías y relatos de gratitud, entrelazando sus experiencias con elementos simbólicos de Montería. Los textos fueron reunidos en una revista literaria.
Pero la historia no terminó con la publicación. En el encuentro de cierre, representantes de los sectores empresarial, educativo, investigativo y de salud compartieron propuestas para fortalecer el acompañamiento a las familias. Además, personas de distintos sectores firmaron una propuesta para conformar una Red Interdisciplinaria de Cuidadores y Neurodivergentes.
El proyecto también apoyó emprendimientos de las cuidadoras y anunció alianzas para ampliar sus oportunidades de ingreso. La invitación a sumarse a la red sigue abierta, con la mirada puesta en realizar el primer congreso municipal sobre neurodivergencia y cuidado.